La Mirilla

Justicia más humana

Paco Moreno, Isabel Álvarez, Roberto Moreno y Miriam Balza./mireya lópez
Paco Moreno, Isabel Álvarez, Roberto Moreno y Miriam Balza. / mireya lópez

Los asistentes al primer Simposio Internacional de Justicia Restaurativa disfrutaron de un cóctel de bienvenida en Azkuna Zentroa

TXEMA SORIA

Bilbao está de moda. No sólo es una villa en la que se celebran todo tipo de actos festivos, deportivos y mundanos, también es una ciudad que acoge numerosos congresos científicos y reuniones en las que se trata de aportar un granito de arena al bienestar de la humanidad. Ese es el caso del primer Simposio Internacional de Justicia Restaurativa, inaugurado ayer por la mañana en la Universidad de Deusto –concluirá hoy mismo–, en el que han participado casi medio millar de jueces, fiscales, letrados, abogados, mediadores, facilitadores, funcionarios de prisiones y policías, llegados de todos los puntos de Europa.

En este simposio, que se desarrolla bajo el título 'De la mediación penal a la justicia restaurativa. Políticas y prácticas en transición', se trata de establecer que las personas deben ser el centro de la Justicia. Se trata de que las víctimas se sitúen en el centro de la acción judicial. Para ello hay que ofrecerles cauces con los que conseguir que la reparación de un delito sea legal, moral y emocional al mismo tiempo.

María Jesús San José, consejera de Trabajo y Justicia del Gobierno vasco, aseguró que el Ejecutivo autónomo –en este tema parece que somos pioneros– es la primera administración pública del continente que adopta las recomendaciones aprobadas por Europa para desarrollar un modelo restaurativo. Un modelo que cree en la rehabilitación del delincuente, que se basa en que la Justicia encuentre una vía para sanar las relaciones humanas. Se trata de conseguir que la víctima de un delito pueda encontrarse, si así lo desea, con quien le ha infligido un daño y de esta manera poder recuperarlo para la sociedad.

Los congresistas, a las siete de la tarde, tenían una cita en Azkuna Zentroa, donde Ricardo Pérez les ofreció un cóctel, del que salieron entusiasmados, con bocados tan apetitosos como papas al carbón con mahonesa de suave mojo rojo; pan bao de salmón, tártara y rúcula; rulo crujiente de steak tartar; alcachofas a la brasa, jugo de cebolla morada; salteado de hongos a las finas hierbas y crema de patata; tartar de queso al horno y confitura de frutos rojos. La jornada concluyó con la representación de la obra de teatro 'La mirada del otro', de la compañía Proyecto 423, basada en los encuentros restaurativos entre presos de ETA y víctimas de la banda terrorista que tuvieron lugar en la prisión alavesa de Nanclares.

En el acto estuvieron Jesús Loza, delegado del Gobierno en el País Vasco; Loly de Juan, directora de Justicia del Ejecutivo vasco; Concha Sáez, miembro del Consejo General del Poder Judicial; Ana Carrascosa, magistrada de esta institución; Tim Chapman, presidente del Foro Europeo de justicia restaurativa; Edit Törzs, directora del foro; Aarne Kimunen, Lars Oto Justad, Juan Luis Fuentes, de irse-ebi, entidad patrocinadora de la obra de teatro, Nacho Martínez, Lourdes Lorente y Antonio Perdices.

Asimismo se acercaron Paco Moreno, Isabel Álvarez, Miriam Blaza, Roberto Moreno, Olatz Sagardui, Sorne Olealdeko, Sofía Escobar, Macarena Román, Joakim Hope Sotveit, Peter Keely, Christoph Koss, Jamie Lee, Nerea Teruelo, Iñaki Egaña, Rasim Gjoka, Mari Leticia González, Lidia Serratusell, Isabel Cabos, la magistrada Carme Guill, Marco Rodriguez, Ana Armesto, Gjegji Habikja, Belinda Hopkins, Ursula Terneé, Daniela Arieto, Jamin Chemin o Simona Diblikon.