Las Juntas pedirán a Metro Bilbao que retire el añadido de Santimami al nombre de la parada de San Mamés

Imagen de la estación del metro de San Mamés. /BORJA AGUDO
Imagen de la estación del metro de San Mamés. / BORJA AGUDO

Renombrar esta y otras tres estaciones costó 162.000 euros

JULIO ARRIETA

La Comisión de Transportes, Movilidad y Cohesión del Territorio de las Juntas Generales de Bizkaia ha aprobado esta mañana una proposición por la que se va a instar a la Diputación «a interesarse ante la sociedad Metro Bilbaopara que el nombre de la salida de Metro junto al estadio de San Mamés sea, como era hasta ahora, San Mamés», y se deje de lado el recién completado nombre de la parada con el añadido de Santimami.

La iniciativa venía de la mano del único representante del Grupo Mixto, Arturo Aldecoa, y ha salido adelante con los votos de los representantes de los grupos que forman el equipo de Gobierno foral, PNV y PSE, más el PP, que ha reconsiderado su primera postura crítica hacia la propuesta. Los apoderados de Podemos y Bildu han rechazado la iniciativa y el del PP, Jesús Isasi, aunque se ha mostrado crítico con ella, ha acabado por apoyarla «tras considerar los pros y los contras». En todo caso, todos han reprochado a PNV y PSE lo que han considerado como un sorprendente cambio de actitud, habida cuenta que en su día no le vieron mayores pegas al cambio de nombre, que costó, junto al ‘rebautizo’ de otras tres paradas, unos 162.000 euros.

El argumento de Aldecoa para defender su proposición se ha basado en la historia y en el arraigo popular del nombre de San Mamés. El juntero ha recordado que su origen se remonta a la edad media, cuando en el entorno en el que ahora se alza la Casa de Misericordia lo hacía una ermita consagrada a Mamés, «santo de la Capadocia del siglo III». Al desaparecer el templo, sustituido por un asilo, el nombre fue recuperado a principios del siglo XX para bautizar el primer estadio del Athletic. Desde entonces, está indisolublemente unido a la historia y la cultura del club bilbaíno.

«El cambio no se pensó bien»

Aldecoa ha considerado que el añadido del nombre Santimami al de la parada de metro correspondiente «no se ha pensado bien, porque el elemento tractor es el estadio San Mamés». En su opinión, el cambio no aporta nada «y además puede ser confuso para los foráneos. Solucionarlo es muy sencillo, que las Juntas insten a la Diputación a interesarse por ello en la sociedad Metro Bilbao para que el nombre de esa salida siga siendo San Mamés. El santo no se va ofender».

Desde el PP, Jesús Isasi se ha mostrado en principio crítico con la iniciativa, al considerar que «el el cambio se ha producido ya» y revertirlo supondría un gasto innecesario: «¿Interesa volver a cambiar con lo que ha costado?», se ha preguntado. Por ello, ha pedido a Aldecoa que retirara la iniciativa, a lo que este se ha negado. Después, y tras valorar sus pros y contras, se ha inclinado por los primeros y la ha apoyado. Los demás representantes de los grupos de la oposición no lo han visto así. Nuria Atienza, de Podemos, no ve problema en el nombre renovado y ha considerado «surrealista» la petición del único componente del Grupo Mixto.

Por su parte, Joseba Gezuraga, de Bildu, también se ha opuesto a la propuesta, al considerar que el nuevo nombre no anula el anterior, al que va unido, y lo complementa, del mismo modo que ocurre en topónimos dúplices como Donostia - San Sebastián. «Ahora, con San Mamés y Santimami, está en las dos lenguas cooficiales, en castellano y euskera. Que a veces parece que esta es una lengua de segunda». El estadio, ha añadido, «se llama San Mamés y ese nombre sigue en el metro, pero además la zona se llamaba Santimami, por la ermita. Que se recojan los dos no es ningún problema, al contrario». El cambio «está bien hecho. Puede parecer forzado, pero en unos años no lo será».

Desde el PSE, y para apoyar la propuesta de Aldecoa, Ekain Rico ha recordado un informe de Euskaltzaindia realizado a comienzos de los años noventa del pasado siglo, cuando aún no se habían iniciado las obras del suburbano, en el que esta academia recomendaba una serie de nombres euskéricos para las paradas pero desaconsejaba el de Santimami. «Solo hay una parada en la que reconoce que el uso en castellano es prevalente, y es en San Mamés», ha recordado. Por otra parte, en cuanto al posible coste de la reversión del nombre, ha señalado que el uso de vinilos «como los usados en la Línea 3» abarataría el cambio. En la misma línea, Mikel Bagan, ha apoyado al proponente, «porque en este caso a la parada le conviene el nombre de San Mamés».

La iniciativa ha salido adelante con el apoyo de los junteros del Grupo Mixto, PP, PSE y PNV.

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