Joseba Segura, nuevo obispo auxiliar de Bilbao

Joseba Segura, en una fotografía realizada el año pasado./Jordi Alemany
Joseba Segura, en una fotografía realizada el año pasado. / Jordi Alemany

El hasta ahora vicario general tuvo un papel relevante en el proceso de paz de Euskadi entre 1998 y 2006

Itsaso Álvarez
ITSASO ÁLVAREZ

El sacerdote Joseba Segura Etxezarraga, hasta ahora vicario general de la diócesis, será el nuevo obispo auxiliar de Bilbao. El Vaticano ha hecho oficial su nombramiento esta mañana y monseñor Mario Iceta lo ha comunicado a los trabajadores y responsables pastorales en la basílica de Begoña. La ceremonia de ordenación tendrá lugar el 6 de abril a las 11.00 horas en la catedral de Santiago. Al nuevo prelado esta responsabilidad le «pilla un poco por sorpresa». En sus primeras palabras se ha mostrado agradecido al papa Francisco y a la Iglesia «que me han metido en este lío» por la confianza que han depositado en él. Segura se ha referido a la situación actual de la Iglesia que «no es fácil», ha dicho, y ha subrayado el nuevo contexto social «muy distinto a aquel en el que vivieron nuestros padres».

Asimismo asegura sentirse «preocupado por los cambios importantes que está experimentado su vida en poco tiempo». Hay que recordar que volvió de Ecuador hace 18 meses y fue nombrado vicario general. Pese a todo, se ha mostrado «confiado en Dios», porque en los 34 años que han transcurrido desde su ordenación, le ha dado «alegría suficiente» para afrontar los retos con «fe y esperanza, sin olvidar un poco de creatividad». «Hacemos las cosas en comunidad buscando en medio de opiniones y sensibilidades distintas mantenernos unidos en lo esencial«, advierte. También ha tenido unas palabras para Iceta, quien le ha «demostrado cariño y cercanía» de diversos modos.

Joseba Segura, de 61 años y natural de Bilbao, es un experto en economía social y tuvo un papel relevante en el proceso de paz de Euskadi entre 1998 y 2006. Juan María Uriarte, al que conocía desde sus tiempos como seminarista y al que siempre ha considerado su padre espiritual, le reclutó para ayudarle en la mediación entre el Gobierno de Aznar y ETA. Domina el euskera y el inglés y cuenta en su currículum con un máster en Economía, que sacó en Boston, además de su formación en Teología y Psicología, disciplinas en las que se licenció en la Universidad de Deusto. Su papel como facilitador lo compaginó con sus responsabilidades como delegado de Pastoral Social y Cáritas diocesana, cargos a los que accedió tras acompañar a las comunidades cristianas de Barakaldo y San Ignacio.

El nuevo obispo auxiliar -su antecesor en el cargo fue, precisamente, Iceta- ha sido profesor de ética. Se especializó en moral social y le interesaba mucho la no violencia. Su tesis doctoral giró sobre la paz y el desarme en plena época de la «guerra fría» en la que los episcopados publicaban pastorales sobre la paz. Su pensamiento se recoge en libros como 'Guerra imposible: ética cristiana entre guerra justa y no violencia', 'Guerra moderna, disuasión nuclear y defensa occidental en el magisterio' o 'Ética en los negocios'. En una incursión en la banca solidaria fue vicepresidente de la Fundación para la Inversión y el Ahorro Responsable (FIARE).

Pero sus inquietudes iban más allá. En enero de 2006 puso rumbo a Ecuador, tierra de las misiones vascas, para impulsar la red de Cáritas. Allí trabajó durante doce años en muchos escenarios y ha acometido proyectos de gran responsabilidad y vinculados al episcopado. Pero tocaba volver y así se lo hizo saber Mario Iceta hace ya algún tiempo. Aterrizó el verano pasado en Otxarkoaga y, aunque pretendía hacerlo con discreción, pronto empezaron a llamar a su puerta, en la parroquia de los Santos Justo y Pastor, gente que requería su presencia en distintos foros y proyectos. Le estaban esperando. En la diócesis la gente no le ha olvidado. No es un recién llegado. Tiene mucho prestigio entre el clero y está muy bien valorado. Para muchos sigue siendo un gurú. «Y en este viaje ha vuelto de muchos sitios, ha madurado», interpretan algunos, que le ven «mucho más espiritual tras implicarse en otras realidades».

En lo personal pasa por ser un hombre de carácter. De temperamento fuerte y serio, puede parecer adusto. Y es muy exigente, a veces con planteamientos rígidos. El estrés lo combate, siempre que puede, con la montaña. En Ecuador ascendió al Cotopaxi, que se eleva hasta los 5.897 metros, con un grupo de alpinistas vascos. No le asustan los volcanes. Tampoco las motos, aunque sean de gran cilindrada. En Quito ha contabilizado 50.000 kilómetros en una de ellas, mucho más modesta. Ahora se desplaza en bicicleta o en el metro. Todos coinciden en que Segura es muy inteligente y vale mucho. Pocos dudan de que va a ser un gran colaborador para el obispo. Su adhesión personal a monseñor Uriarte es clara, pero también la identificación con Iceta, «que va a ser al cien por cien. Es de una fidelidad episcopal absoluta», sentencian en su entorno.

Joseba Segura se convierte en el cuarto obispo auxiliar de Bilbao. Le precedieron monseñor Juan María Uriarte, Carmelo Echenagusía y Mario Iceta antes de ser designado titular de la diócesis. Desde su fundación en 1950 la Diócesis de Bilbao ha contado con nueve obispos titulares.

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