Investigan una fábrica de Güeñes por delito medioambiental

Vista de las instalaciones de Glefaran en Zalla./pedro urresti
Vista de las instalaciones de Glefaran en Zalla. / pedro urresti

El juzgado admite a trámite la denuncia de la plataforma vecinal contra la planta de biomasa Glefaran y que acusa también al Gobierno vasco de prevaricación

SERGIO LLAMAS

Los tribunales investigan a la empresa Glefaran y a su administrador en relación a la planta de biomasa de la antigua papelera de Güeñes por un presunto delito penal contra los recursos naturales, así como al Departamento vasco de Medio Ambiente por un posible caso de prevaricación. El pasado mes el Juzgado de Primera Instancia de Balmaseda incoó las diligencias previas y admitió a trámite la denuncia presentada a finales de 2018 por la plataforma Güeñes Bizia, que trata de impugnar la Autorización Ambiental Integrada (AAI), el documento que permite a la empresa funcionar y que habría heredado de la antigua papelera Pastguren.

Precisamente, la asociación encartada celebró ayer un encuentro para dar a conocer varios informes de diferentes agencias que hablan sobre las consecuencias para la salud de tener una planta de biomasa en las inmediaciones de una población. «Dos estudios americanos y uno europeo reflejan que aumenta significativamente la tasa de hasta 33 tipos de cáncer», subrayaron portavoces de la asociación, que criticaron que no haya existido un control efectivo «durante mucho tiempo».

Último incidente

Ayer, el Consistorio de Güeñes creó un nuevo apartado en la sección de Medio Ambiente de su web (www.guenes.eus) en el que recoge los informes y los resultados de las analíticas realizadas. «Los estudios concluyen que todos los elementos analizados están dentro de los niveles establecidos por la legalidad vigente para la protección de la salud», sostienen fuentes municipales.

Según los denunciantes, «dos estudios reflejan que aumenta la tasa de hasta 33 tipos de cáncer»

El último incidente tuvo lugar el domingo a las 9.30 horas. Un operario abrió brevemente un registro de la chimenea, lo que derivó en un pico de las emisiones, llegando a superar puntualmente los 75 miligramos de partículas por metro cúbico que fija como máximo la AAI. «Fue una cuestión humana, no de funcionamiento del sistema», explicaron responsables de la empresa, quienes advirtieron que, tras las mejoras que acaban de realizar en la planta, la media de emisiones diarias está en 12,01 mg/Nm3.

En la viceconsejería de Medio Ambiente señalaron que están a disposición del juez. «Hay una enorme tranquilidad. Se darán todas las explicaciones que se soliciten», advirtieron. Por su parte, el alcalde de Zalla, Javier Portillo, valoró que la investigación en marcha «da la razón» al Consistorio cuando decidió retirar a la empresa la licencia de actividad municipal y le solicitó medidas adicionales.