Detenidos en Bilbao y Sopela con cinco kilos de cocaína

Droga incautada en la 'operación Parsifal'. /Guardia Civil
Droga incautada en la 'operación Parsifal'. / Guardia Civil

La Guardia Civil ha arrestado a cuatro personas dentro de una operación que se ha desarrollado también en Galicia

TERRY BASTERRA

Comenzaron a seguirles los pasos en Galicia y les acabaron deteniendo justo en el momento en el que vendían varios fardos de droga a otros traficantes en Bilbao. La Guardia Civil ha arrestado a cuatro personas implicadas en una operación de compra-venta de cocaína. La sustancia estupefaciente salía de Villagarcía de Arousa para recalar en Bizkaia. En la localidad de Sopela uno de los arrestados contaba con un chalet en el que los agentes hallaron 118.000 euros en metálico con los que iba a pagar la cocaína traída desde Galicia.

Las investigaciones comenzaron el pasado marzo. La Benemérita empezó entonces a seguir la pista de un vecino de la localidad coruñesa de Sada. Tenían indicios de que podía estar trasladándose a Villagarcía para hacerse con diferentes cantidades de distintas drogas que luego distribuía por diferentes puntos del país.

Los agentes estrecharon el cerco a este sospechoso. Le siguieron los pasos hasta que detectaron que se disponía a viajar a Bizkaia para realizar una venta. Fue entonces cuando se decidieron a detenerle. Y le pillaron 'in fraganti'. Los agentes irrumpieron cuando este coruñés vendía en Bilbao cinco kilos de cocaína a un vizcaíno con casa en Sopela. Estas fueron los dos primeros arrestos de una operación que continua abierta. Les siguieron otros dos más: el de la novia del traficante gallego y el de otro de sus clientes y receptor de droga en Viveiro.

Alto nivel de vida

En los registros que los guardias civiles realizaron en cuatro domicilios relacionados con los detenidos, los agentes intervinieron, además de los 118.000 euros en metálico mencionados, medio kilo de heroína y cuatro vehículos de gama alta.

Uno de los aspectos que ha llamado la atención de la Benemérita es que estos cuatro narcotraficantes detenidos no tenían un comportamiento discreto que evitase despertar sospechas. Solo uno tenía un trabajo legal y todos pecaban de lo mismo: llevaban un nivel de vida incompatible con sus ingresos, alquilaban chalets, compraban vehículos de alta gama, acudían con frecuencia a comer en restaurantes de lujo y disfrutaban de viajes de ocio que no eran precisamente baratos.

La Guardia Civil sospecha que más delincuentes implicados en esta red de compra y venta de droga con base en Galicia, por lo que no descarta realizar más detenciones relacionadas con esta operación.