La 'banana doblada' que ayudó a la victoria del 'Brexit'

Movilización contra el Brexit en el que se utiliza el euromito de la 'banana doblada'./
Movilización contra el Brexit en el que se utiliza el euromito de la 'banana doblada'.

La prensa seria británica lamenta ahora que las medias verdades y las bromas sobre las normativas europeas -como la que regula la curvatura de los plátanos- con las que los tabloides han llenado páginas durante décadas hayan servido para consolidar el voto a favor de dejar la UE

ÓSCAR B. DE OTÁLORA

Hace un mes, el exalcalde de Londres y defensor del Brexit, Boris Jhonson, ofrecía un mitin repleto de menciones a las bananas dobladas ('bent bananas', en inglés). El polémico y expansivo Jhonson declaró: «Es absurdo que nos digan que no se pueden vender bananas en racimos de más de dos o tres bananas. O que no podemos venderlas si tienen una curvatura anormal. Un organismo internacional no nos puede dictar a los británicos estas normas».

'Las bananas dobladas' forman parte del arsenal de los denominados euromitos, el conjunto de medias verdades o directamente mentiras que durante años los periódicos sensacionalistas británicos han convertido en carne de primera página. Ente ellos se encuentra, además de la prohibición de vender plátanos en función de su curvatura, la amenaza de que Bruselas prohiba los famosos autobuses rojos de dos plantas o que les obligue a colocar etiquetas con los nombres en latín a los peces que se venden en las pescaderías. Son una sarta de falsedades, en ocasiones chabacanas, que se han convertido en una especie de subcultura en la sociedad británica. Sin embargo, políticos como Boris Jhonson lo han elevado a la categoría de argumento al sacarlo del cajón de los chistes fáciles e insertarlos en su discurso. Durante la campaña del Brexit, algunos expertos ya alertaron de que el conocimiento que tenía la sociedad británica de lo que supone Europa estaba completamente condicionado por euromitos como el de las 'bananas dobladas'. En varios medios, el profesor del King's College de Londres Adand Menton alertó en mayo de que «en Gran Bretaña hay todavía altos niveles de ignorancia acerca de qué es Europa, algo problemático de cara al referéndum. Esto no debería ser una sorpresa, dada la ausencia de información precisa que se ha hecho llegar al público, así como las medias verdades, las exageraciones y el alarmismo que se han utilizado en esta campaña».

Hoy mismo, medios serios como 'The Guardian' -que apoyó el no al Brexit- recordaban los euromitos que desde los 90 ha difundido periódicos sensacionalistas como 'The Sun' o 'The Daily Express' y lamentaban la imagen que habían ayudado a crear de Europa como un nido de burócratas majaderos dedicados a dictar normas absurdas para complicar la vida a los británicos. Estos son algunos de los mitos que han ayudado a consolidar el tremendo antieuropeismo de las islas que se ha condensado en el Brexit.

Las bananas dobladas

La información de que la Unión Europea había prohibido los plátanos en función de su curvatura se comenzó a publicar por los medios sensacionalistas en los años 90 y se prolongó hasta el 2008 en las primeras páginas de estos diarios. Para entonces ya formaba parte de la mitología privada de miles de ciudadanos. Su origen se encuentra en una normativa europea que reclama que se eviten la curvaturas anormales en los plátanos.

Prohibidos los autobuses de dos pisos

Los tabloides británicos han alimentado la especie de que la UE iba a prohibir los tradicionales autobuses rojos de dos plantas. El origen de esta información se encuentra en la normativa de la comisión que reguló las medidas de seguridad del transporte público, en la que se afirmaban que los autobuses de un piso eran más seguros que los de dos, sin que se incluyera ninguna prohibición.

Nombres latinos para los peces

En 2001 varios diarios sensacionalistas publicaron que la UE iba a obligar a los restaurantes y las pescaderías a identificar a los pescados a la venta mediante etiquetas en las que apareciese su nombre científico en latín. Se trataba de una falsedad. El origen de la especie era una propuesta de la comisión en la que se determinaba que el etiquetado de los pescados debería ser claro, incluir el nombre exacto del animal y dónde fue capturado.

El escote de las camareras

'The Sun' publicó en 2005 un artículo tiulado 'Dejad en paz las tetas de nuestras camareras' en el que acusaba a «los burócratas de Bruselas» de obligar a las trabajadoras de los bares británicos a cubrirse y no poder llevar escotes insinuantes. El origen de esta información era una normativa que recordaba a los dueños de locales hosteleros que deben asegurarse de que los empleados que trabajan en el exterior no deben sufrir prolongadas exposiciones al sol para evitar cáncer de piel. El texto añadía que los propietarios deben facilitar a sus trabajadores cremas solares o ropa que les proteja. La conclusión de los sensacionalistas fue que se prohibían los escotes.