Alemania reabre la caza y captura de la 'Baader Meinhof'

Burkhard Garweg, Ernst Volker Staub y Daniela Klette./
Burkhard Garweg, Ernst Volker Staub y Daniela Klette.

Miembros de la Fracción del Ejército Rojo (RAF), disuelta en 1998, sospechosos de ataques a furgones blindados

JUAN CARLOS BARRENA

La Fracción del Ejército Rojo (RAF), la organización terrorista de extrema izquierda que tuvo Alemania en vilo en la década de los 70 y que se autodisolvió en 1998, ha resucitado inesperadamente, casi cinco años después de que el último de sus miembros encarcelados fuera puesto en libertad. El grupo que fundaron el vividor Andreas Baader y la periodista Ulrike Meinhof se consideraba extinto, aunque la Fiscalía federal reconoció ayer que ha reabierto la caza y captura de sus últimos tres presuntos miembros en libertad, sospechosos de haber cometido recientemente dos frustrados asaltos armados contra sendos furgones blindados en el norte del país.

Se trata de Daniela Klette, Ernst Volker Staub y Burkhard Garweg, miembros de la llamada tercera y última generación de la RAF, que han conseguido permanecer en la más absoluta clandestinidad durante casi dos décadas y que, al parecer, necesitan dinero. La Policía ha confimado que ha encontrado huellas de ADN del trío en los vehículos utilizados para el asalto a un furgón blindado el 6 de junio del año pasado cerca de Bremen y a otro transporte igual el pasado 28 de diciembre en Wolfsburg. Las dos acciones tuvieron lugar en el aparcamiento de grandes hipermercados y en ambos casos el personal de seguridad de los blindados, que habían acudido a recoger la recaudación, reaccionó con sangre fría y frustró los asaltos. Los tres atracadores consiguieron escapar sin ser reconocidos, aunque también sin un solo euro de botín.

La Fiscalía federal no cree, sin embargo, que esos asaltos tuvieran un trasfondo terrorista o que la RAF se encuentre en proceso de renacimiento. «Hay que partir del supuesto de que esas acciones tuvieron como fin exclusivo financiar una vida en la clandestinidad», señalaron desde la oficina responsable de la lucha antiterrorista en Alemania.

A Klette, Staub y Garweg se les considera autores del último gran atentado de la Fracción del Ejército Rojo antes de su autodisolución. En 1993 utilizaron 200 kilos de explosivos para volar poco antes de su apertura la nueva cárcel de alta seguridad de Weiterstadt, en el Estado federado de Hesse, sin que hubiera que lamentar heridos. Sus huellas de ADN fueron encontradas en el lugar del atentado.

Ernst Volker Staub, de 58 años, es el único de los tres que ya estuvo entre rejas. Tras cumplir sólo parte de una condena de cuatro años de cárcel, nada más recuperar la libertad pasó a la clandestinidad junto a su pareja, Daniela Klette, de 57 años y desde 1978 miembro de la llamada Ayuda Roja, que apoyaba a los presos de la RAF. Garweg, diez años más joven que la pareja, lleva desaparecido desde 1990.

La anterior ocasión en que la Policía había conseguido huellas del último comando de la RAF fue el 30 de julio de 1999. Ante un centro comercial en Duisburgo, tres enmascarados habían logrado detener un furgón blindado. El botín ascendió a más de un millón de marcos, más de medio millón de euros al cambio actual. La Fiscalía federal ya dedujo entonces que el trío terrorista buscaba financiar su jubilación y no duda de que los dos últimos asaltos frustrados, calcos de aquél, tenían como fin rellenar una caja que se presume prácticamente agotada.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos