El Correo

El terror de las niñas se llama Boko Haram

Las doscientas niñas secuestradas. / AFP
  • La organización terrorista más sanguinaria de África, que mantiene secuestradas a más de doscientas menores en el norte de Nigeria, se ha cobrado la vida de al menos 5.000 personas

El grupo terrorista Boko Haram, que mantiene secuestradas a más de 200 niñas en el norte de Nigeria, ha hecho público este lunes un nuevo vídeo de 17 minutos de duración en el que, por primera vez, muestra imágenes de sus rehenes recitando una sura del Corán. En la grabación, su líder, Abubakar Shekau, plantea que sólo liberará a las jóvenes mediante un intercambio de prisioneros, un acuerdo imposible para el Gobierno nigeriano. Las niñas han sido convertidas al islam para salvar sus almas, subraya el dirigente yihadista en el aberrante comunicado. En caso contrario, los terroristas ya anticiparon que las venderían, desoyendo los mensajes de medio mundo que ha reclamado su liberación sin condiciones. Las chicas, la mayoría de religión cristiana, fueron raptadas el 14 de abril en un internado de Chibok, lo que provocó una reacción de solidaridad sin precedentes en la que políticos, deportistas o líderes sociales de decenas de países unieron sus voces para reivindicar la liberación de las jóvenes.

¿Qué es Boko Haram?

Boko Haram es una organización yihadista radical y extremadamente violenta, cuyo nombre puede traducirse por la "educación occidental es un pecado". Surgió en 2002 para seducir a la juventud desocupada de Maiduguri con su denuncia de los valores occidentales instaurados por los antiguos colonos británicos, a los que responsabiliza de los males que aquejan a Nigeria, como la corrupción y la miseria de la mayoría de la población. Sus objetivos son implantar la sharía y desestabilizar al país, atentando contra el Estado.

¿Quién es su líder?

Abudakar Muhamad Shekau es uno de los terroristas más buscados de toda África, el líder del grupo más sanguinario. No se sabe ni su origen ni su edad, aunque debe rondar los 40 años. Unos dicen que procede de un pueblo llamado Shekau (como su apellido) situado en el estado de Yobe, al norte de Nigeria, pero otros aseguran que nació al otro lado de la frontera, en la vecina Níger. Se deja ver poco y le han dado por muerto varias veces. El escurridizo líder inició su carrera militar en una comisaria de Maiduguri, la ciudad donde comenzó su formación y que vio nacer el movimiento radical oficialmente conocido como Jama 'tu Ahlis Sunna Lidda'awati wal-Jihad, o "el pueblo comprometido con la propagación de la enseñanza del profeta Mahoma y de la yihad". Shekau, mano derecha de Mohamed Yusuf, el creador de la milicia, radicalizó la respuesta violenta que aún continua desangrando la región. Es considerado un "terrorista a escala mundial" por Estados Unidos, que hasta ha puesto precio a su cabeza, cinco millones de euros para quien facilite información veraz que permita capturarle, esfuerzos hasta ahora inútiles. En 2012 difundió un vídeo en el que dejaba el siguiente mensaje: “Disfruto matando a todo aquel que Dios me ordena matar, de la misma manera que disfruto matando pollos y carneros”.

¿Quiénes integran la secta islamista?

Adolescentes de Borno, acuciados por la miseria y el paro, queman escuelas por encargo de la secta islamista a cambio de muy poco dinero. Reciben cerca de 5.000 nairas (22 euros) por prender fuego a un centro educativo, uno de los blancos favoritos de la organización. Los menores cobran algo menos por dar un chivatazo a los radicales o espiar a soldados. Sus estrategias reclutadoras se basan en la facilidad para alistar fieles en el deprimido norte, donde han liberado además a numerosos prisioneros que nutren luego sus filas. Además, han heredado armas del conflicto libio y han incorporado nuevos afiliados gracias a las relaciones de parentesco.

¿Cuáles son sus dianas favoritas?

Mucho más radical que su antecesor, Shekau anunció una extensa campaña para vengar "a los mártires" tras ser proclamado nuevo líder de la secta. Sus ataques comenzaron a incluir objetivos civiles, sobre todo escuelas e iglesias, pero también pueblos y mezquitas. Inicialmente, los ataques se centraban en el norte, pero en los últimos tiempos han sido varios los atentados perpetrados en otras partes del país, incluida Abuya.

¿Qué apoyo reciben?

Las especulaciones sobre cómo consiguen financiación, más allá de secuestros o extorsión, son continuas. David Alton, miembro de la Cámara de los Lores británica, denunció en 2012 que organizaciones de caridad de Reino Unido captaban fondos para la secta islamista. Para frenar su fulgurante ascensión sangrienta, el Departamento de Estado norteamericano incluyó al grupo yihadista en su lista de organizaciones terroristas.

El papel del Gobierno local también resulta clave para entender este sostén, por su respaldo o inacción. "Sin el apoyo de buena parte del Gobierno nigeriano, habría sido imposible el desarrollo de Boko Haram", denunció Huseein Zakaria, uno de los principales líderes religiosos locales. No es la única acusación que recae sobre las autoridades políticas de la región de Borno. En 2012, el general Jeremiah Useni, presidente del Arewa Consultative Forum (una organización formada por líderes del norte del país), acusó a Ali Modu Sheriff, exgobernador local, de ser responsable del crecimiento de la milicia.

¿Cuáles son los principales hitos de un historial sangriento?

La crisis económica que asoló el norte de Nigeria en 2002 provocó que cerca de 200 estudiantes de clase alta se estableciesen, junto al lider religioso Mohamed Yusuf, en un campamento próximo a la frontera con Niger. Con el nombre de la comuna -Afganistan- dejaron claras sus intenciones: instaurar un Gobierno islamista en la región. El 30 de julio de 2009, Yusuf falleció en un enfrentamiento con las fuerzas armadas después de, supuestamente, intentar escapar tras ser detenido. Su muerte radicalizó la organización. Al menos 186 personas fueron asesinadas en la ola de violencia causada por su captura. Un año después, el grupo armado libero a 721 presos que se encontraban retenidos en la cárcel de Bauchi. Y el día de Navidad, el grupo asesinó a 86 personas en varios ataques contra templos cristianos. Pero no fue hasta 2011 cuando consiguieron atraer la atención internacional, con el atentado contra la sede de Naciones Unidas en Abuya, en el que murieron 23 personas. Por desgracia, su periplo criminal no deja de dilatarse. Solo desde 2009, el grupo se ha cobrado la vida de al menos 5.000 personas.