La iniciativa vecinal de Bilbao para acoger a migrantes se extenderá a otros municipios

Los manifestantes recorrieron ayer las calles de la capital vizcaína tras una pancarta con el lema 'Nadie es ilegal'./Luis Ángel Gómez
Los manifestantes recorrieron ayer las calles de la capital vizcaína tras una pancarta con el lema 'Nadie es ilegal'. / Luis Ángel Gómez

Una manifestación oficializó ayer el traslado a Santutxu de las 150 personas acogidas hasta ahora en el casco antiguo

JOSÉ DOMÍNGUEZ

El movimiento vecinal que desde hace dos meses se encarga de dar con sus propios medios cama, comida y asesoramiento a los migrantes que llegan a Bilbao ha iniciado contactos con otros colectivos para extender esta iniciativa popular por otros municipios de Bizkaia. El viernes, los residentes de Bilbao la Vieja cedieron el testigo a los del barrio de Santutxu en una manifestación en la que más de 300 personas reclamaron solidaridad con estas personas que llegan a la capital sin recursos. El acto reivindicativo incluyó una parada frente al Ayuntamiento para denunciar su «falta de implicación y la de las instituciones vascas con este problema al limitarse a dar un alojamiento por tres días que se está revelando absolutamente insuficiente».

Instantes antes de su llegada, Javier Seco ultimaba los últimos detalles para acoger a los 150 migrantes que vienen desde la parte vieja en el centro «autogestionado» Karmela, una antigua ikastola de Santutxu donde varios colectivos sociales desarrollan actividades. Ya tenían preparadas las mesas para darles la cena, un menú de «espaguetis con verduras y tomate, y huevos cocidos que preparan unos vecinos que se han ofrecido desinteresadamente», y también los que serán sus dormitorios a partir de ahora.

El propio colectivo se encargará de todo las próximas tres o cuatro semanas. «El Banco de Alimentos nos ayuda, recibimos donaciones y cada vez son más los que se ofrecen a colaborar para asesorar, comunicarnos en francés, ofrecer una mínima asistencia médica... lo que sea».

Pasado este tiempo, sin embargo, su objetivo es que sea un nuevo barrio de Bilbao el que coja el testigo, aunque Seco eludió desvelar si ya está acordado el futuro destino. Lo que sí adelantó en cualquier caso es que, «dado que la llegada de estas personas no para de crecer y no tiene pinta que lo haga a corto plazo, estamos contactando con colectivos que también se autogestionan en otros lugares para que también se impliquen y atiendan a migrantes». A su juicio, el objetivo es «diversificar el número de grupos lo máximo posible por otros puntos de Bizkaia».

Equipo de atención

Merche Gómez, portavoz de la asamblea ciudadana Bilvi -que hasta el viernes ha atendido a estos 150 migrantes-, confirmaba las continuidad de estas contribuciones particulares. Compromiso en el que también se reafirmaba Marie Lucía, natural de la República del Congo pero «bilbaína» desde hace siete años, y que forma parte del equipo de atención «para ayudar a quien se quiere quedar, dar clases de idiomas y todo a lo que podamos llegar». Vanessa, que a sus 31 años el viernes llegó de Andalucía procedente de Costa de Marfil, se mostraba admirada por el dispositivo organizado en Bilbao. «Yo quiero ir a París con mi madre, pero esta movilización es tan sorprendente que quienes buscamos una vida mejor nunca podremos agradecerles todo lo que están haciendo», dijo.

Noticias relacionadas

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos