Una ría y diez oficios

«Hay incertidumbre porque estamos muy expuestos al 'Brexit'»

Josu posa al acabar su jornada en la grúa donde desplaza contenedores de 33 toneladas./SERGIO garcía
Josu posa al acabar su jornada en la grúa donde desplaza contenedores de 33 toneladas. / SERGIO garcía

Josu Prieto | Estibador

Sergio García
SERGIO GARCÍA

A Josu Prieto se le escapa una sonrisa cuando le mencionan a Marlon Brando y su papel de estibador en 'La ley del silencio'. «Me temo que lo mío va de otro palo –dice–. Lo mismo me toca manejar una grúa que desplaza 100 toneladas que entro a una bodega a palear carbón». A sus 39 años es la última generación de una estirpe que empezó con su abuelo materno, siguió con su padre en el canal de Deusto y ha continuado con sus tíos y su propio hermano. «Todos los varones de la familia hemos acabado en la estiba. ¿Que cómo lo llevamos? Pues con orgullo, es un nexo muy fuerte. Y las mujeres también se acostumbran a este modo de entender la vida. ¡Qué remedio! Hasta las seis de la tarde no sé qué voy a hacer al día siguiente, ni la función ni el horario. ¡Mi pareja ya está acostumbrada a que le reviente todos los planes!».

Josu, 39 años, trabaja como todos sus compañeros para Bilbo Estiba, que subcontrata cada empresa del Puerto en función de sus necesidades. Lleva 15 años cargando y descargando barcos, aunque también se ocupa de la entrega y recepción a los camioneros. Su vida discurre entre contenedores –de dos toneladas cuando están vacíos, de 33 si van llenos– cargados con los productos más insospechados, «aunque nosotros por lo general desconocemos la naturaleza del envío». Ayudándose de dos joysticks y una pantalla táctil desplaza todo tipo de manufacturas, desde café hasta lavadoras, además de chatarras, bobinas, cemento y muchos tubos y vigas de acero. «Bilbao y Pasaia son dos puertos muy siderúrgicos. Hablamos de fábricas en Llodio, en Amurrio, Arcelor Mittal, Sidenor, Tubacex, Tubos Reunidos... El hierro y la ría han sentado las bases de Bizkaia».

«Lo mismo muevo una grúa que desplaza cien toneladas que entro en la bodega a palear carbón»

El día de la entrevista acaba de terminar su turno a 15 metros de altura en la cabina de un 'transtainer', una grúa mastodóntica visible a kilómetros de la terminal de contenedores. «Trabajamos mucho con mercancías que se dirigen a Inglaterra, nuestro destino principal». La actualidad se encarga por sí sola de formular la siguiente pregunta. «Estamos muy expuestos al 'Brexit', ya que los posibles cambios de aranceles crean mucha incertidumbre en las relaciones comerciales».

Tampoco podemos pasar por alto el tema de la seguridad, semanas después de la muerte de Enrique Aroca, un compañero de 43 años que se precipitó al vacío desde su cabina y cuyas circunstancias aún investiga Osalan. «Es insuficiente, una cuestión de inversión y formación, pero también de concienciación de empresa y trabajadores, sometidos estos últimos a unos ritmos demasiado altos», denuncia. En el muelle, las grúas que se recortan tras los silos descargan toneladas de chatarra entre una sinfonía de ruidos.

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