Las huellas de Elcano atracan en el Itsasmuseum

Las huellas de Elcano atracan en el Itsasmuseum
BORJA AGUDO

El antiguo Museo Marítimo inaugura una exposición con datos inéditos de la biografía del navegante 500 años después de la vuelta al mundo

XABIER GARMENDIA

¿Sabe el lector que Juan Sebastián Elcano tuvo problemas con la Justicia por vender su nao a un extranjero? ¿Y que un espía portugués intentó infiltrarse en su expedición? ¿Y que el navegante guipuzcoano fue condenado a muerte por amotinarse y se salvó en el último momento? 500 años después de la primera vuelta al mundo, la biografía de uno de los vascos más ilustres de la historia sigue siendo toda una caja de sorpresas. La exposición 'Tras las huella de Elcano' del Itsasmuseum Bilbao –conocido hasta ahora como Museo Marítimo– interpela directamente a los visitantes acerca de su conocimiento sobre el aventurero y le ofrece algunos datos inéditos sobre su vida.

La muestra que ahora abre al público el Itsasmuseum es un ambicioso proyecto en el que ha colaborado con el Aquarium de San Sebastián. Es, de hecho, la primera gran exposición que ofrece tras su cambio de identidad. «Aun poniendo todos nuestros recursos, no habría sido suficiente», ha valorado el director, Jon Ruigómez, en relación a la suma de fuerzas con el centro donostiarra. Pero, además, otros museos vascos han prestado algunas de sus piezas para complementar la muestra y llevar así al visitante a comprender el contexto sociohistórico que rodeó a la histórica gesta de Elcano. También hay dibujos de grandes dimensiones en cuya elaboración han participado infografistas de EL CORREO.

El enfoque de la exposición va más allá de la propia circunnavegación de la Tierra y se centra igualmente en aspectos más personales del navegante nacido en Getaria. Uno de ellos es ese mencionado problema con la Justicia. «Por lo que sabemos, la Corona de Castilla no le pagó los servicios prestados y tuvo que poner la nao en venta. El problema es que el comprador fue un extranjero, lo que por aquel entonces era un delito bastante grave. Al final puso tierra de por medio y desapareció», explica el comisario de la muestra, Julián Díaz, todo un experto en la vida del aventurero vasco.

En lo que respecta a la propia expedición, la muestra revela detalles como ese intento de un espía portugués por infiltrarse. «Se ofreció para ir como un discípulo encubierto y trató de agazaparse en la nao Concepción, la que estaba comandada por Elcano. Estuvo a punto de cumplir su objetivo, pero al final no lo hizo. Y esto no se supo hasta muchos años después», desgrana Díaz, quien destaca cómo su nombre aparecía entre los de la tripulación. Durante la travesía, el navegante guipuzcoano participó en el motín provocado por la actitud autoritaria de Magallanes: «Elcano fue uno de los condenados a muerte, pero se salvó en el último momento. Lo más probable es que no fuera más que una amenaza, una forma de que quedara claro quién mandaba».

La vida a bordo

El visitante también tiene la oportunidad de conocer cómo se vivía en los barcos que hicieron la travesía, tres de los cuales eran vizcaínos. Los alimentos básicos eran las habas y los garbanzos, pero también se consumía mucho queso. «Cuando había una tempestad, lo cual ocurría a menudo, no se podía hacer fuego, así que el menú era pan, vino y queso. No había otra», resume el comisario. Otro de los aspectos interesantes que descubre la muestra es que eran los propios navegantes quienes hacían el carbón: «Es lo que pensamos porque en una parada en Canarias entró un tripulante del que se destacaba precisamente eso, que sabía hacer carbón».

Todas esas curiosidades se revelan con la ayuda de una audioguía disponible en español, euskera, inglés y frances, y que es «indispensable» para hacer el recorrido, ya que apenas hay carteles explicativos. El Itsasmuseum pretende que esta iniciativa sea la punta de lanza de su nueva época, recién estrenada en pleno 15 aniversario. «El museo tiene la esencia de una tierra con sangre marinera, un puerto abierto al mundo, a la innovación y al progreso», ha destacado la diputada foral de Euskera y Cultura, Lorea Bilbao. Además, la representante ha abogado por aprovechar el legado de Elcano para enfocar el futuro de Bizkaia: «Su espíritu emprendedor y aventurero es el cuaderno de bitácora que nos sirve como modelo».