La huella del pasado

Encarni García, Marian Rodríguez, Blanca García, Begoña Fernández y Eduardo Gaviña./BORJA AGUDO
Encarni García, Marian Rodríguez, Blanca García, Begoña Fernández y Eduardo Gaviña. / BORJA AGUDO

El teatro Arriaga presenta 'Barro rojo', una obra protagonizada por el actor Javier Liñera

TXEMA SORIA

El escenario del teatro Arriaga era en la tarde noche de ayer un lugar recogido, como si fuera una iglesia preparada para los feligreses más fieles. Apenas unas gradas, donde se reunieron algo más de un centenar de espectadores, y un pequeño atrezzo compuesto de un micrófono de pie y un par de vestidos femeninos. Se presentaba, tal y como ocurre a lo largo del año, una obra de primerísimo nivel artístico. Se puso en escena 'Barro rojo', obra cuya autoría e interpretación corre a cargo de Javier Liñera -la dirección es de Daniela Molina y Linda Wise-, que fuera candidato al Premio Max al Mejor Autor Revelación de 2016 y con la que obtuvo el galardón al mejor espectáculo del Festival Indifest en ese mismo año.

Javier Liñera entra en el escenario a través del patio de butacas, con prisa, ya que llega tarde a la función. Al parecer, ha perdido el metro que le trae de Basauri a Bilbao porque ha tenido que atender a su madre, que sufre una indisposición importante. Deja las maletas que lleva en la mano desperdigadas entre el público y poco después las vuelve a recoger. Aprovecha el desconcierto inicial de los presentes para contar su historia, ficticia, pero que está conformada por diferentes historias reales.

Amelia, transformista, narra la historia de su tío, gay, que fuera encerrado en un campo de concentración europeo y posteriormente en una cárcel de la España de Franco simplemente por su condición sexual. Un viaje que cuenta lo que les sucede, en diferentes tiempos históricos, a los dos personajes, sobrina y tío. Una historia en la que hay risa y llanto, drama y cabaret, miedo y alegría, crueldad y amor apasionado, música y danza. Una obra, en definitiva, que cuenta en toda su crudeza los sufrimientos que tuvieron que soportar los gays por el simple hecho de serlo en épocas pretéritas, que tampoco son tan lejanas para quien tenga un mínimo de memoria histórica. Una historia que mira al pasado para contar el presente.

Entre los asistentes se encontraban José Ignacio Malaina, gerente del Arriaga, feliz porque el público bilbaíno responde a esta iniciativa de teatro de proximidad; Andoni Olivares, encargado de la programación del teatro; María José Otaola, Floren Setién y Tere Amorós, que son integrantes del grupo Siroko de teatro amateur de Llodio, Carlos Oliva, Patxi Eguino, Marcelino Gorbeña, que además de ser un gran aficionado al teatro es miembro de la junta directiva del Club Cocherito, Amaia López, Mikel Fernández, Encarni García, Marian Rodríguez, Blanca García, Begoña Fernández y el actor Eduardo Gaviña 'Yogurinha Boroba'.

Asimismo acudieron a la representación Jesús María Platón y su madre, Isabel Cabello, Santi García, Javier Reino, el televisivo Félix Linares, Izaskun Bárcena, Iranzu Larrondo, Isabel Calvo, Joseba Artetxe, integrante del colectivo 'El veneno del teatro', Ángela Jaular, Rafa Cruchaga, José Luis González, Mateo Papagni, Clara Mardones, Cristina García, Josune Ortiz y Ana Aguirre. También se acercaron la gran actriz Itziar Lazkano, una de las impulsoras de la iniciativa teatral Pabellón 6 en Zorrozaurre, Ana María Llamas, Karmele Larrinaga, Consuelo Lluva, Sara González, Sandra Cebrián, José Javier Abásolo, uno de los grandes escritores de novela negra en el País Vasco, Belén Barrenengoa, Egoitz Zabala, Iñaki Guridi, Alex Urraca y Paul Anitua.