Aeropuerto de Bilbao

Fin a la huelga de pasarelas en Loiu tras casi dos meses de conflicto

Pasajeros utilizan una de las pasarelas de Loiu para embarcar en un avión con destino a Londres/Iñaki Andres.
Pasajeros utilizan una de las pasarelas de Loiu para embarcar en un avión con destino a Londres / Iñaki Andres.

La empresa responsable del servicio y los trabajadores llegan a un acuerdo para mejorar las condiciones laborales y retirar los procesos judiciales abiertos

Josu García
JOSU GARCÍA

La huelga en el servicio de 'fingers' (las pasarelas que utilizan los pasajeros para embarcar de manera directa a los aviones desde la terminal) toca a su fin. Los trabajadores y la empresa responsable han alcanzado hoy un acuerdo para poner fin a un conflicto que se ha extendido durante casi dos meses.

Los 13 empleados de las pasarelas, que han mostrado su «satisfacción» por la resolución del enfrentamiento, comenzaron su paro indefinido el pasado 17 de abril. Durante todo este tiempo, el aeropuerto ha tenido que derivar la mayoría de aeronaves a remoto, es decir, a la plataforma de estacionamiento, a la izquierda del edificio diseñado por Santiago Calatrava.

Esto ha obligado a embarcar a los usuarios mediante un autobús. Algo que siempre provoca incomodidad y retrasos. De hecho, las demoras han sido constantes en estos dos meses y, aunque no han sido muy alarmantes (la media en la salida de los aparatos ha rondado los 30 minutos), sí que ha causado quejas y malestar entre los clientes y las propias aerolíneas.

También ha tenido un impacto económico para el aeropuerto, ya que se estima que cada día de huelga, el aeródromo dejaba de ingresar 10.000 euros en concepto de tasas a las aerolíneas, al no poder ofrecerles el servicio de 'fingers'.

El acuerdo que pone fin a la huelga supone una mejora de las condiciones laborales de los empleados, que reclamaban un incremento de sus salarios. Al iniciar las movilizaciones habían denunciado que eran inferiores «a los que percibíamos en 2007».

El contenido económico del pacto no ha trascendido, pero sí se conoce que el documento suscrito supone también la retirada de los expedientes disciplinarios que la empresa responsable del servicio abrió a varios trabajadores durante el conflicto. Además, estipula que los empleados desistirán o retirarán las dos querellas que interpusieron contra la directora del aeropuerto, Cristina Echeverría, y otra directiva por haber violado supuestamente el derecho de huelga. Una jueza había abierto diligencias previas de carácter penal por este motivo.