La huelga en los ambulatorios por comarcas

Varias personas hacen cola en el ambulatorio de Basauri./leire pérez
Varias personas hacen cola en el ambulatorio de Basauri. / leire pérez

La mitad de los sanitarios y el 10% de enfermería secunda la huelga en Durango

Ambulatorio de Durango.
Ambulatorio de Durango.

El centro de salud de Durango mostraba a primera hora de esta mañana la incidencia de la huelga en la Atención Primaria. La ausencia de las frecuentes colas a la entrada ya denotaba que el servicio se encontraba a medio gas. De hecho, en administración solo se encontraba una persona para atender los servicios mínimos que ordena Osakidetza, ya que todo el personal de ese departamento secundaron la huelga, según corroboraron responsables del centro.

Estas mismas fuentes han informado que mientras el 90% del personal de enfermería, un total de 17, estaba activo. En cuanto a los sanitarios, los cinco pediatras han secundado la huelga, al igual que la mitad de la veintena de doctores y doctoras. Desde el sindicato ELA, cuya representante se encontraba a la entrada para informar a los usuarios de los motivos y la situación del centro de Landako en la jornada de paro, mostraba su satisfacción ante la «masiva» respuesta que ha tenido en el centro de Landako, donde se incluye también la atención a la población de Iurreta, Mañaria e Izurtza.

«Venía a pedir una cita y me lo he encontrado todo cerrado»

Ambulatorio de Rontegi.
Ambulatorio de Rontegi.

La huelga de los ambulatorios se está viviendo con un poco de perplejidad, pero sin grandes problemas en Barakaldo. Muchos usuarios han llegado esta mañana a los centros de salud sin conocer la jornada de paros prevista y en algunos casos, como en el de Zuazo, se han encontrado con carteles informativos en lugar de personal en el mostrador de recepción. «Venía a pedir una cita y me lo he encontrado todo cerrado, así que volveré otro día», se resignaba Teresa Prieto.

María Martínez acudía de acompañante para otra persona que tenía cita y se marcharon sin ser atendidos. «Hay un médico para mucha gente, así que iremos a casa y pediremos otra cita para el martes o el miércoles», ha señalado. Otras usuarias, como Conchi Rodríguez, han decidido tirar de paciencia. «Al final no he tenido que esperar mucho. Tenía cita con enfermería para un control y en vez de la persona que suele hacerlo me lo ha hecho otro enfermero», ha apuntado la mujer.

La presencia de varios trabajadores que han decidido no hacer huelga en el ambulatorio de Rontegi ha hecho que allí hubiera más normalidad. «Diría que hoy me han atendido antes que otras veces porque había menos gente esperando», ha detallado una usuaria, Gabriela Estrada. Una de las profesionales del centro ha descrito la mañana como «tranquila» y ha apuntado que los principales problemas se han dado en pediatría al estar los dos médicos del área de huelga. «En esos casos se les dice que vayan al hospital de Cruces. Al resto de la gente que viene se la atiende», ha afirmado.

«Esto no es como la frutería, los médicos no pueden estar atendiendo mirando el reloj»

Ambulatorio de Basauri.
Ambulatorio de Basauri. / LEIRE PÉREZ

En Basauri los servicios mínimos establecidos han sido «escasos» para la multitud de personas que portaban la cita en la mano, pero sin ser atendidos. De la plantilla de dieciocho efectivos que trabajan en el centro sanitario de la calle Nagusia, el más grande del municipio, únicamente un doctor ha trabajado por la mañana- un segundo trabajador le relevará esta tarde, en el segundo turno de la jornada. Sí que por el contrario la normalidad ha sido la tónica dominante en otras áreas como «ecografías y pruebas médicas», así como en consultas de especialidades como «psiquiatría», aseguraban algunos de los pacientes.

Aún así, al acceder al centro sanitario la imagen que se presenciaba era la de una cola formada por entorno a una docena de personas. «No dan cita para otro día, no las cambian, únicamente conceden para hoy, si es algo urgente«, explicaban algunos usuarios. La falta de información, sin embargo, mantenía la aglomeración de gente en la planta baja y ponía contra las cuerdas al único trabajador que estaba en ventanilla.

Algunos pacientes como María esperanza Espiga se mostraba «enfadada» por la huelga. «Me parece mal que se haga la huelga. Yo tenía cita para hoy y no me han avisado de su anulación, así que espero que me reciban».

«Uno no se pone enfermo por gusto»

Imagen del interior del ambulatorio de Bermeo.
Imagen del interior del ambulatorio de Bermeo.

En el ambulatorio de Gernika la respuesta a la huelga está siendo masiva. De la docena de médicos que trabajan en el centro de la villa foral sólo uno –servicios mínimos– atiende los casos más urgentes. A algunos pacientes la jornada de paro les ha pillado por sorpresa, pese a que en los acceso hay carteles que lo anuncian desde hace días. «Entiendo que tienen derecho a la reivindicación y que algunas de sus demandas nos beneficiarán también a nosotros, pero hay que entender el mosqueo de la gente porque uno no se pone enfermo por gusto», aseguró Carlos tras conocer que no le podían atender.

Otro tanto, sucede en el Centro de Atención Primaria de Bermeo, aunque en esta ocasión la afluencia de pacientes es menor. «Mi médico ya me había advertido que hoy había huelga y estuve ayer. Ahora vengo sólo a coger cita para mi mujer de cara a la semana que viene», destacó Manu en la ventanilla de recepción.

Por lo que respecta a Lea Artibai, en municipios como Ondarroa la jornada transcurre entre la comprensión de algunos pacientes y el malestar de otros por tener que esperar más de la cuenta. «Estamos acostumbrados a esperar, pero lo que no entiendo es para que nos han dado cita si saben que no van a estar», recalcaron varias ondarreses.