Hosteleros recurrirán las restricciones a los conciertos en bares

El grupo The Bilbobillies, en una actuación en directo en el pub Residence de Bilbao./FERNANDO GÓMEZ
El grupo The Bilbobillies, en una actuación en directo en el pub Residence de Bilbao. / FERNANDO GÓMEZ

La asociación de Bizkaia prepara un escrito para frenar de forma cautelar la entrada en vigor de la medida, mientras el Gobierno vasco estudia si reformula la limitación

XABIER GARMENDIA

El vendaval generado por la intención de restringir los conciertos en bares no remite. Si la anunciada puesta en marcha de las limitaciones ya había causado el rechazo generalizado del sector y discrepancias políticas en el Parlamento, ahora la polémica corre el riesgo de entrar en terreno judicial. A la espera de que Gobierno vasco y ayuntamientos puedan dar marcha atrás, la Asociación de Hostelería de Bizkaia está preparando un recurso en el que solicitará como medida cautelar la paralización de la medida, cuya entrada en vigor está prevista para abril.

La nueva normativa de espectáculos, aprobada en febrero por el Ejecutivo autonómico como complemento a una ley de 2015, limita las actuaciones en establecimientos hosteleros sin esa actividad reflejada en su licencia a doce al año. La restricción ha causado un gran revuelo en todo el sector, que arremete contra la imposición de un número máximo de conciertos y el «ahogamiento» que provocaría en sus cajas. Sus protestas han llegado incluso al Parlamento vasco, donde la oposición en bloque ha criticado con dureza la medida en cuestión. Ese rechazo lo asume el propio Gabinete de Iñigo Urkullu, que ya estudia un retoque junto a la asociación de municipios Eudel, impulsora de la polémica idea.

No se descarta que en ese proceso se decida retirar la medida para mantener una cierta armonía, pero los hosteleros vizcaínos quieren contar con la seguridad de que no entrará en vigor el próximo mes. La organización sectorial presentará un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) en el que denuncian que la regulación «se extralimita» y tratan de desmontar el argumento de que la restricción mejora la convivencia vecinal. «Para eso ya tenemos límites de aforo, ruido y horarios, y se vela por su cumplimiento. Poner un máximo de conciertos no contribuye a ese fin», señala a este periódico Héctor Sánchez, gerente de la asociación.

Vitoria se desmarca

El recurso, que apunta hacia los artículos de la norma que obligan a solicitar autorizaciones y una comunicación previa, también incide en el «equilibrio entre el principio de libertad y el de convivencia» recogido en la exposición de motivos de la ley: «La ciudadanía es libre para elegir la forma de ocio y diversión y los promotores de espectáculos para ofertar un amplio y diverso elenco de eventos sin más límite que el respeto a las obligaciones legales derivadas del interés general por razones de seguridad, convivencia y respeto a los derechos de las personas».

Mientras tanto, el Ayuntamiento de Vitoria sorprendió ayer al anunciar que se desmarca de la normativa autonómica y autorizará todos los conciertos que cumplan los criterios habituales. El alcalde de la capital alavesa, Gorka Urtaran, afirmó haber llegado a una «interpretación» por la cual no estaría obligado a aplicar la ley y así «no perjudicar injustificadamente la vida cultural y social y el desarrollo de actividades musicales y de espectáculos de teatro en la ciudad, mientras se garantiza el derecho al descanso de la ciudadanía».