La Hacienda de Bizkaia cambiará la norma foral para devolver el IRPF a 201 madres afectadas

Un grupo de madres se reúne con la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero./
Un grupo de madres se reúne con la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero.

El fisco prevé que la cantidad total rondará los 300.000 euros

Jesús J. Hernández
JESÚS J. HERNÁNDEZ

Esta es la historia de uno de esos imposibles que se convierten en realidad con un poco de voluntad. Es también la crónica de un embrollo burocrático, la eterna negativa con que la Administración da por zanjadas las excepciones. Pero también es un bello relato del coraje de 201 madres vizcaínas –más del doble sumadas las alavesas y guipuzcoanas– que se rebelaron contra «una decisión injusta». El fisco vizcaíno prevé que la cantidad total ronde los 300.000 euros, lo que arroja una media por madre de 1.492 euros.

Ellas fueron las pioneras, las primeras en reclamar por la vía administrativa la devolución de la parte tributada en el IRPF en la prestación de maternidad. La Hacienda vizcaína y alavesa desestimaron sus peticiones. Sólo les quedaba la posibilidad de recurrir a los tribunales por la vía del contencioso-administrativo y la mayoría desistieron por el coste y porque el proceso se alarga mucho.

Todo cambió el 5 de octubre de 2018, cuando se conoció la sentencia del Tribunal Supremo: La prestación por maternidad quedaba exenta del IRPF, y no sólo para las madres sino también para los padres. El Gobierno, a través de la Agencia Tributaria y las correspondientes Haciendas iniciaron las devoluciones. ¿A todos? No. A todos menos a las pioneras, a las que les habían respondido que no por la vía administrativa porque «sus declaraciones eran firmes». Es decir, sólo las madres pioneras, las primeras en reclamar, se quedaban fuera.

«Parece un castigo por haber tomado la iniciativa» denunció Nagore Fernández y otro puñado de madres vascas que se organizaron para combatir «esta injusticia flagrante». EL CORREO hizo pública su reivindicación en marzo. Ni la Hacienda vizcaína ni la alavesa les ofrecían ninguna solución. Llevaron el tema a las Juntas alavesas, que estaban a punto de cerrar el mandato, pero no lograron vadear la máxima de que «si la declaración es firme, no se puede hacer nada». A mediados de junio vieron la luz al final del túnel cuando una delegación de estas madres –con varias alavesas y vizcaínas a la cabeza– fueron recibidas por la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero. Les prometió que haría efectiva la devolución en todo el territorio común, una decisión que a priori llegaría después a los territporios forales, que tienen un marco tributario propio.

Tras muchos análisis, el fisco vizcaíno consideró ayer que «la normativa en vigor no ofrece ningún cauce para ejecutar esas reclamaciones» por lo que propondrá «una modificación en las Juntas Generales de la norma foral para habilitar la devolución de lo tributado en las prestaciones de maternidad y paternidad percibidas desde 2014 a aquellas reclamaciones que han adquirido firmeza». 201 declaraciones que suman 300.000 euros.

«La Hacienda de Bizkaia es consciente del perjuicio que causa a las madres y padres que reclamaron la exención antes de conocerse la sentencia del Tribunal Supremo el diferente trato con quienes reclamaron la devolución con posterioridad», reconoce el texto hecho público ayer y que consagra un viraje de 180 grados respecto a la postura mantenida. La Hacienda de Bizkaia llevará «al próximo Consejo de Gobierno de la Diputación la propuesta para iniciar de inmediato el trámite».

¿Qué deben hacer las afectadas? En principio, nada más si han presentado su nueva petición de devolución (si no, pueden hacerlo todavía, siempre que no hay prescrito). Cuando se apruebe en las Juntas Generales –algo previsible ya que el Ejecutivo foral de PNV y PSE goza de mayoría absoluta– cobrarán las cantidades que les corresponden. Al final y contra viento y marea, las pioneras han ganado.