Los guardarraíles ya protegen a los motoristas en 96 kilómetros

Instalación de guardarraíles para motos. /el correo
Instalación de guardarraíles para motos. / el correo

Desde enero se han adecuado unos 4.000 metros de las carreteras vizcaínas y la previsión es terminarlas para 2024

JESÚS J. HERNÁNDEZ

En los próximos días comenzará la instalación de sistemas de protección para motoristas en 7,2 kilómetros de la carretera N-637. Durante cinco semanas, los operarios colocarán las defensas que evitan que los guardarraíles puedan mutilar o incluso acabar con la vida de los que sufren un accidente de moto. Desde enero, la Diputación ha adecuado unos 4.000 metros, y ya hay 96 kilómetros, pero faltan todavía 39 de los 135 que discurren por vías de titularidad foral.

Bizkaia ha destinado en los últimos años 500.000 euros cada año para mejorar los guardarraíles, un elemento que dispara las cifras de motoristas muertos y la gravedad de las secuelas. Desde 2006, cuando comenzó un plan foral que hablaba de «una implantación paulatina», se han invertido 6 millones de euros. La previsión de los mandatarios forales es terminar de cubrir toda su red viaria en 2024. Hay otra parte del trazado que depende de los ayuntamientos, el que transcurre en un suelo más urbano.

Los accidentes de moto «se concentran en aquellos tramos donde se combinan fuertes deceleraciones con maniobras bruscas sobre la trayectoria del vehículo. En estas condiciones aumentan las probabilidades de que el conductor pierda el control, caiga al suelo y se deslice por la calzada», explicaron ayer en la institución foral.

Desde que el conductor cae al suelo, entra en juego una lotería macabra donde las protecciones son claves para evitar males mayores. «Cuando la caída se produce en zonas donde existe barrera metálica sin protección específica, el deslizamiento sobre la calzada puede acabar en el choque contra los perfiles que anclan la barrera al terreno, ocasionando serios daños al accidentado», explican fuentes del área que dirige Imanol Pradales.

Más de 140.000 firmas avalan una petición en Change.org para la retirada definitiva de eso que algunos llaman los «guardarraíles asesinos». Jonatan Mangas, portavoz de la asociación que lleva precisamente ese nombre, denunció el pasado octubre un punto negro en Santurtzi que costó la vida a un motorista de 44 años. De las 42 víctimas mortales registradas el año pasado en las carreteras vascas, 14 eran motoristas.

La clave

14
de las 42 víctimas mortales registradas el año pasado en las carreteras vascas eran motoristas.