Abusos sexuales en Basauri: «Yo no era un gran jugador, quizás por lo que me hacía estaba en sus equipos»

Un hermano de Pepe Godoy y otras personas del mundo del fútbol hablan en el documental que relata el caso de presuntos abusos sexuales cometidos en Basauri por un entrenador

LEIRE PÉREZ

«Yo no he sido un gran jugador, quizás por lo que me hacía estaba en sus equipos. Valdrías o no para jugar estabas en su equipo». Estas palabras son de uno de los hermanos de Pepe Godoy, el basauritarra que reveló el pasado mes de noviembre en un vídeo que había sufrido presuntamente abusos sexuales por parte de un conocido entrenador de la localidad hace más de tres décadas. J.I.B fue detenido el pasado 12 de marzo acusado de abusar sexualmente de un menor de 12 años en la actualidad. Fue puesto en libertad con cargos y sin medidas cautelares mientras el juzgado continua la fase de instrucción del caso.

Su revelador testimonio se incluye en el final de la segunda grabación del documental 'Hiru buruko munstroa' (monstruo de las tres cabezas) que ha realizado la publicación Geuria y en la que esta noche aparecerán entre otros Pepe Godoy y su mujer, Yoli Calonge.

Juan Ignacio Azurmendi, presidente del Basconia, club en el que el presunto agresor entrenó hasta 2007 cuando pasó a formar parte del Baskonia Futbol Eskola, una asociación deportiva de la que fue miembro de la directiva al haber desarrollado labores de coordinación del club CD Basconia, recuerda que le gustaba entrenar «más con chicos jóvenes». «Se arreglaba muy bien y en la época que entrenó al cadete preferente (14 años) nos hizo campeones cuatro años seguidos».

«Era muy cariñoso con los niños. Le apreciaban terriblemente. Ellos estaban como locos con él. Nunca he visto nada en los vestuarios. Les hacía chistes, chirigotas…», asegura el responsable deportivo. «¿Qué había comentarios? Comentarios puede haber todos, pero si no hay pruebas, es muy difícil involucrarte, puedes generar un problema gordo. Imagínate que es mentira, el daño que haces», añade. «Si hubiera tenido alguna denuncia lógicamente habríamos actuado de inmediato», se muestra tajante. «Ningún miembro de la junta directiva, y desde hace treinta años ha pasado mucha gente, no ha recibido ninguna queja».

Fuera del fútbol

Para Txomin Uribe, entrenador de la Sociedad Deportiva Ariz y del Club Deportivo Basauri BEA de Basauri entre los años 1980 y 2005, hace «mucho tiempo se oyó algún rumor». En su opinión es extraño que a pesar de la valía profesional del presunto pederasta, el acusado es uno de los técnicos más reconocidos de la localidad, no ascendiera. «Todo entrenador quiere estar un poco más arriba, con chavales más mayores, intentar sobrepasar esas edades, algunos han sacado dinero entrenando, no sé porqué se quedo estancado ahí, con niños, podía ser por lo que es, por lo que se ha conocido», argumenta.

En su opinión, el club Basconia tenía que «saber algo». «No sé porqué no han metido mano antes», se pregunta. «Esta gente no puede estar en el fútbol metida», se muestra contundente.

Aunque reconoce que «Pepe Godoy le echó cojones» al decir que habría sufrido abusos hace tres décadas «lo tenía que haber hecho antes. Se le hubiera atrapado y no hubiera tenido relación con chavalitos. En 30 años se puede hacer muchas averías, no sé si habrá más denuncias», advierte.

Como en el capítulo anterior aparecen amigos del propio Pepe Godoy. Nerea Careaga relata cómo se enteró del caso. «Me contó el cuento del monstruo de las tres cabezas y me di cuenta de lo que me iba a decir», echa la vista atrás. Ella lo tiene claro. «El hecho de que se haya producido en el fútbol y en la escuela lo ha tapado mucho más. Si hubiera sido en una academia de baile o dibujo se habría actuado antes. Era un mítico de Basauri», señala.

La revelación de Pepe, aunque treinta años después, ha servido a algunos como a Andrés Luque, conserje desde 1988 hasta 2018 en el colegio Lope de Vega, donde también entrenó el presunto agresor sexual, para «atar cabos». «Veíamos que tenía relaciones con ciertos niños. Te mosqueabas. Recuerdo que había uno al que le gustaba mucho el fútbol, el padre decía que a él no le había pasado nada, pero de un día para otro dejo este deporte para hacer karate».

Más información

Temas

Fútbol