El Gobierno veta las fumigaciones con óxido cuproso para atajar la 'peste del pino'

La banda marrón tiñe el 25% de las coníferas de Bizkaia./Maika Salguero
La banda marrón tiñe el 25% de las coníferas de Bizkaia. / Maika Salguero

Las instituciones vascas recurrirán la decisión e iniciarán el tratamiento de manera experimental sobre una superficie de 1.050 hectáreas

Izaskun Errazti
IZASKUN ERRAZTI

El Gobierno central desbarató ayer los planes de las tres diputaciones y el Ejecutivo autonómico para frenar con fumigaciones aéreas de óxido cuproso el avance de la denominada 'peste del pino', que sólo en Bizkaia ya afecta, aunque de manera desigual, al 25% de las coníferas. Y eso a pesar de los informes en los que las instituciones vascas apoyaron su solicitud, que certificaban su «inocuidad medioambiental» y su «efectividad».

Como tratamiento coyuntural y ante un hecho excepcional, los expertos defienden que el cobre es «el único producto» sobre el que existen datos científicos que avalan su capacidad para detener la expansión de las bandas marrón y rojiza que tiñen buena parte de los árboles de Euskadi. Y así lo afirman también las Agencias Europeas de Protección de Plantas (EPPO) y European Food Safety Authority (EFSA). Razones por las que las tres diputaciones y el Gobierno vasco han decidido recurrir la decisión del Ejecutivo español. Y están decididos a ir más allá, porque en los próximos meses iniciarán de manera experimental el tratamiento con óxido cuproso.

Uso terrestre

El proceso, que desarrollará Neiker en colaboración con las diputaciones, técnicos del Gobierno vasco, del Ministerio de Agricultura, URA (Agencia Vasca del Agua) y la UPV, se desarrollará inicialmente sobre una superficie de 1.050 hectáreas. A lo largo del mismo se evaluarán la eficacia y los efectos del tratamiento de cara a su posible uso de manera más amplia a partir del próximo año.

Mientras, las instituciones vascas han solicitado ahora permiso al Gobierno para que en aquellas parcelas en las que se den las condiciones necesarias los propietarios forestales puedan proceder a la aplicación terrestre del producto de manera voluntaria. Eso sí, este modo de proceder en ningún caso se entiende como alternativa a las fumigaciones aéreas.

Los propietarios forestales mostraron ayer su preocupación por la negativa del ministerio a autorizar el uso del cobre para atajar el 'mal de los pinos' e instaron a la administración vasca a que «intensifique sus esfuerzos» para la regeneración del sector, a la espera de que «pronto se pueda aplicar un tratamiento efectivo».