El Gobierno vasco ultima un plan millonario para la regeneración «definitiva» de Otxarkoaga

El edificio rehabilitado en la calle Txotena es el modelo a seguir que se propone para todo el barrio, donde hay 112 inmuebles y 276 portales/
El edificio rehabilitado en la calle Txotena es el modelo a seguir que se propone para todo el barrio, donde hay 112 inmuebles y 276 portales

El proyecto, a ejecutar en más de cinco años, prevé renovar edificios, eliminar barreras y revitalizar el tejido comercial y sociolaboral del barrio

JOSÉ DOMÍNGUEZ

Otxarkoaga nació en un suspiro. En la década de 1950 las costuras urbanas de Bilbao reventaban bajo la avalancha de trabajadores que llegaban a la ciudad atraídos por su poderío industrial. Así que el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo decidió crear un nuevo barrio que los acogiese en unas empinadas campas ocupadas por «cuatro caseríos y dos txakolís». Las obras arrancaron en 1961 y en apenas año y medio se levantaron 3.670 pisos. Aunque quizá por aquellas premuras, la calidad de los materiales empleados o la ausencia de criterios de accesibilidad y eficiencia energética en el urbanismo de la época, las humedades y otros problemas se hicieron pronto tan notorios que en los años 80 el Gobierno central se vio obligado a invertir 4.000 millones de las antiguas pesetas (algo más de 24 millones de euros) en intentar repararlas.

Tres décadas después, sin embargo, los problemas se han acentuado aún más y el barrio soporta una severa decadencia urbanística y social a la que el Ejecutivo vasco y el Ayuntamiento quieren dar una solución «definitiva» con un plan integral: no sólo se rehabilitarán las fachadas bajo criterios sostenibles y se eliminarán las barreras arquitectónicas sino que, al mismo tiempo, se desarrollarán programas para revitalizar el comercio y mejorar la integración social de los residentes.

Algunas viviendas del barrio bilbaíno e interior de un piso municipal tras la reforma y de la escalera habilitada en el exterior para poder instalar los ascensores / Yvonne Fernández

El Gobierno autónomo, además del diseño y redacción de los proyectos, cubrirá la mitad del presupuesto definitivo de la operación, que se antoja multimillonaria. La viceconsejera de Administración y Planificación Territorial, Arantza Leturiondo, elude dar cifras, pero reconoce que el «calado» de la operación obligará a ejecutarla en varias fases que, probablemente, superarán los cinco años. Aunque confía en que antes de que acabe 2018 se vean ya las primeras obras.

20.000 euros por vivienda

«La iniciativa está en ciernes, pero ultimamos ya los acuerdos con el Ayuntamiento y el inicio de los estudios necesarios», se limita a aclarar Leturiondo, que añade que para cubrir la financiación el Gobierno vasco buscará el apoyo del Banco Europeo de Inversiones. El director de Urbanismo del Ejecutivo, Ignacio de la Puerta, se muestra más concreto y calcula un coste total por vivienda de «20.000 euros». Eso sí, asegura no saber el número de inmuebles sobre los que se actuará porque, aunque el ámbito es todo el «polígono original» -276 portales-, «hay muchas peculiaridades a analizar». Por ejemplo, en 75 edificios ya cuentan con ascensores y tres bloques con 180 viviendas han renovado sus fachadas, lo que reducirá la intervención.

En cualquier caso, De la Puerta adelanta que la inversión final puede «multiplicar por diez la que destinamos a otros proyectos similares conveniados con los ayuntamientosque ya ejecutamos». Como los 2,3 millones aportados este año para regenerar 221 viviendas en 17 portales del barrio de Txonta en Eibar y otros dos en Txomin Enea, en San Sebastián -156 pisos-. Así, en Bilbao el Ejecutivo financiará el 50% de un proyecto que podría costar 40 millones.

En su contexto

15.725 personas
viven en Otxarkoaga. En su origen, muchas familias procedían de construcciones ilegales e incluso de chabolas que construyeron en diferentes puntos de Bilbao para iniciar una nueva vida en una ciudad en plena expansión económica.
Perfil del residente
El 50% de la población del barrio está inactiva debido al paro, el más alto de la capital y de los más elevados de Euskadi -17,42%-, pero también a que el 28% de los vecinos tiene más de 60 años. El porcentaje de menores de 30 es similar. Muchos son estudiantes asentados en Otxarkoaga con programas municipales como el de jóvenes solidarios.
También en Durango
El Gobierno vasco también confía en iniciar en 2018 la regeneración integral de 150 casas en el barrio de Aramotz, en Durango, donde «la propia asociación de vecinos ha promovido la actuación». El Ejecutivo trabaja además para actuar en núcleos de Irun, Zumarraga y Lasarte-Oria.

Parte del resto del dinero deberá ser abonado por los propios vecinos, aunque el director remarca que «podrán acogerse a todas las ayudas públicas a su alcance». Además, también aportarán recursos «la Diputación y el Ayuntamiento». El concejal de Vivienda en Bilbao, Goyo Zurro, confirma la implicación del Consistorio, que será importante ya que en Otxarkoaga hay 1.200 viviendas municipales. El edil pone como modelo a seguir la reciente rehabilitaciónen un edificio de cuatro portales y 48 pisos en la calle Txotena. «Hemos instalado ascensores y renovado las fachadas para reducir un 67% el gasto de energía y otro 77% las emisiones de CO2», se congratula.

En este caso la actuación ha costado 1,4 millones de euros, de los que el Gobierno vasco sufragó 600.000. La propia institución local, dueña de 39 pisos, ha corrido con el 81,8% de la cantidad restante, de modo que los otros propietarios han abonado «entre 10.000 y 17.000 euros, en función de las mejoras que han incluido en el interior de su vivienda». Aunque no todo son alegrías. Begoña Urbizu, del portal número 26, lamenta que «me obligaron a poner plato de ducha al ubicar el tendedero justo en la ventana del baño y, desde los 9.000 euros iniciales y tras dos años de derramas, pagaré 15.000 o más, que para una jubilada ya me dirás».

 

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