El Gobierno vasco relanza el proyecto para llevar el metro hasta el aeropuerto

La consejera, Arantxa Tapia, flanqueada por su segundo, Antonio Aiz, y la alcaldesa de Derio, Esther Apraiz. A su lado, Joseba Goikouria, de Erandio; Xabier Zubiaur, de Sondika; Josu Andoni Begoña, de Loiu; Igotz López Torre, de Zamudio; Jon Ander Aurrekoetxea, de Lezama./IGNACIO PÉREZ
La consejera, Arantxa Tapia, flanqueada por su segundo, Antonio Aiz, y la alcaldesa de Derio, Esther Apraiz. A su lado, Joseba Goikouria, de Erandio; Xabier Zubiaur, de Sondika; Josu Andoni Begoña, de Loiu; Igotz López Torre, de Zamudio; Jon Ander Aurrekoetxea, de Lezama. / IGNACIO PÉREZ

Pretende iniciar las obras en dos años e invertir 130 millones en completar el trazado

JOSÉ DOMÍNGUEZ

La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, prevé que las obras para conectar la Línea 3 del metro con el aeropuerto, cinco kilómetros de vías, arranquen en dos años. Ese es, a su juicio, un margen «realista» para cumplir los plazos que todavía debe superar la primera fase del proyecto, que conlleva habilitar una alternativa al actual recorrido de Euskotren: hay que desviarlo por el barrio de La Ola hasta el centro de Sondika. Posteriormente, el trazado deberá proseguir otros 2,8 kilómetros, en su mayoría subterráneos, para acabar bajo las pistas de aterrizaje de la terminal. Esta parte del plan va más retrasada «y no se podría empezar, al menos, hasta dentro de dos años y medio». La estimación de la inversión necesaria para construir ambos tramos ronda los 130 millones de euros.

El estudio informativo de la primera fase -1,9 kilómetros entre el final de la Línea 3 (Matiko) y Sondika- ya está redactado y en fase de resolución de alegaciones. «Una vez que se respondan todas las cuestiones que se nos han presentado, hay que hacer un estudio de impacto ambiental y finalmente redactar el proyecto constructivo necesario para iniciar los trabajos», explica Tapia. «En año y medio podría estar todo listo, pero sabiendo cómo suelen ir las cuestiones medioambientales y la contestación de las alegaciones, es más prudente barajar los dos años», precisa.

En su contexto

2004
fue cuando se dio a conocer públicamente el proyecto para conectar el metro con el aeropuerto de Loiu mediante el servicio de Euskotren.
Solicitudes municipales
Una alegación que debe resolver el Gobierno vasco es la del Ayuntamiento de Sondika, que pide soterrar las vías por todo el municipio. Loiu plantea reabrir el apeadero de La Cadena para tener conexión directa con la futura línea.
'Fondo de saco' en Sondika
La extensión de la Línea 3 solucionará el problema de ‘fondo de saco’ que sufre hoy la estación de Sondika. Los trenes se tienen que desviar hasta allí y luego desandar el camino para continuar el recorrido hasta Lezama.
130
millones es la inversión estimada que exigirá la conexión ferroviaria hasta el aeropuerto. Sólo el tramo La Ola-Sondika absorberá 78 millones, según el estudio realizado.
720 metros de falso túnel
El trazado hasta Sondika será soterrado en 1.455 metros, el 75% de su longitud total. La mitad será excavado en roca, pero el resto se habilitará en falso túnel, que consiste en excavar desde arribar, construir la galería y luego cubrirla.

Este tramo partirá del túnel de Artxanda -ya en servicio con la Línea 3- y estrenará una estación a cielo abierto en La Ola, cerca de la que ya existe, pero necesaria para habilitar una conexión directa con el desvío a las cocheras de Lutxana (Erandio) y a la línea de Lezama. El trazado al aeropuerto continúa hasta llegar a un nuevo apeadero en el centro de Sondika, que será soterrado para duplicar las vías y evitar pasos a nivel como el de Sangroniz.

Bajo las pistas

El segundo tramo, el que conectará ya con el aeropuerto en Loiu, se encuentra en una fase más incipiente: todavía se está elaborando el estudio informativo. Tapia remarca que este documento también deberá someterse a un periodo de información pública y alegaciones, y superar el informe de impacto ambiental preceptivo para redactar el proyecto de construcción. «Estamos dando todos los pasos administrativos para que sea realidad en cuanto se pueda y, si todo va bien, podríamos iniciar las obras en dos años y medio», reitera la consejera.

En este caso, las características del proyecto no son definitivas, pero la idea es clara: que la línea transcurra mayoritariamente soterrada, en doble vía y a bastante profundidad para no generar molestias ni afecciones a ‘La Paloma’. No en vano, se prevé que atraviese el subsuelo por las pistas de aterrizaje. La estación propiamente dicha se ubicará cerca de la terminal y con acceso directo, probablemente, a través del parking.

La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras puntualiza que para cumplirse estos plazos el plan debe estar respaldado por un compromiso económico del Ejecutivo, que podría extenderse a otras instituciones, como la Diputación o los ayuntamientos afectados. «Nuestras partidas plurianuales se plantean en función de los proyectos constructivos y las prioridades de todos los territorios», añade.

El «jardín» de los plazos

Arantxa Tapia elude dar una fecha de inauguración de la línea metropolitana hasta el aeropuerto. Entre otras cosas, porque la única estimación temporal que existe hasta el momento se limita a la primera fase, que podría estar ejecutada en unos tres años y medio. La cosa cambia en la segunda, de mayor longitud y que exigirá horadar la roca del subsuelo. «Hasta que no estén los proyectos constructivos no me atrevo a meterme en ese jardín de los plazos», concluye la consejera.

 

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