Castro pide ayuda al Gobierno vasco para financiar la apertura de un euskaltegi

Castro pide ayuda al Gobierno vasco para financiar la apertura de un euskaltegi

El Ayuntamiento envió una solicitud en julio para atajar «el problema del aprendizaje del euskera» en la localidad

Izaskun Errazti
IZASKUN ERRAZTI

El Gobierno vasco ve «con buenos ojos» la posibilidad de sufragar la apertura de un euskaltegi en Castro Urdiales, una demanda que le ha planteado el propio Ayuntamiento para acabar «con el problema del aprendizaje del euskera» en un municipio con 31.955 habitantes, según el último censo del Instituto Nacional de Estadística (INE) -la cifra real podría ser casi el doble-, de los que el 35% procede de Bizkaia. «Estamos dispuestos a ayudar, como hacemos siempre. Pero hay que buscar la fórmula», ha señalado un portavoz de la consejería de Cultura, porque es la primera vez que una administración pública de fuera de la comunidad autónoma, Navarra o Iparralde se dirige al Ejecutivo autonómico con esta pretensión. «Esta vez lo ha pedido un consistorio, otra cosa es que se constituya una asociación en Castro y lo solicite», advierten las mismas fuentes.

Según recuerdan desde la consejería de Cultura y Política Lingüística, en su plan de fomento del euskera fuera de su ámbito natural el Gobierno vasco contempla dos vías fundamentales. La primera es el programa Euskara Munduan, que gestiona desde hace poco el Instituto Etxepare -antes lo hacía HABE- y prevé contempla la firma de convenios con euskal etxeas y asociaciones de todo el mundo a fin de subvencionar, sólo de forma parcial, la enseñanza de la lengua euskaldun. Además, se ofrecen clases en 34 universidades de 18 países. En la actualidad, más de 4.000 personas aprenden el euskera en todo el planeta gracias a ambas iniciativas.

«Una mayor integración»

Aunque el problema del aprendizaje del euskera en Castro viene de lejos, el Ayuntamiento no acudió hasta el pasado mes de julio al Gobierno vasco en busca de ayuda. La fórmula elegida fue una carta que la concejala de Educación y Cultura, Elena García, trasladó a los responsables de HABE, la Coordinadora para la Alfabetización y Reuskaldunización de Adultos. En ella exponía «la continuas peticiones de los usuarios sobre la posibilidad de tener un euskaltegi» en la localidad y emplazaba al Ejecutivo «a articular alguna solución que satisfaga la demanda existente».

En su exposición de motivos para reclamar la puesta en marcha de un centro de estas características en Castro, la edil destacaba su condición de «municipio fronterizo» con el País Vasco y «la fuerte y tradicional relación, sobre todo con Bilbao, ciudad de referencia para múltiples actividades cotidianas de nuestra ciudadanía». «Son muchos los que trabajan, estudian, o disfrutan de su ocio en la villa vecina», añadía. Por eso, destacaba, necesitan aprender euskera «para una mayor integración».

El Consistorio castreño ya se planteó en 2009, recuerda García en la carta, ofrecer clases de euskera en la escuela municipal de idiomas. «El número de preinscripciones fue apabullante (300)», señala. Pero la falta de recursos lastró el servicio y muchos alumnos acabaron por desplazarse a euskaltegis vizcaínos.