Los familiares ven el nuevo decreto de residencias como «insuficiente»

Los familiares ven el nuevo decreto de residencias como «insuficiente»
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La asociación Babestu lamenta que el Gobierno «no ha aceptado nuestras alegaciones al borrador»

Jesús J. Hernández
JESÚS J. HERNÁNDEZ

La portavoz de Babestu, Juani Céspedes, valoró ayer el nuevo decreto del Gobierno vasco que regula las condiciones exigibles a las residencias. «Nos parece insuficiente la atención que se recoge. Habla bastante de las condiciones materiales, que son importantes, pero mejora poco los ratios de atención, que para nosotros son la clave», consideró la representante de los familiares de dependientes. Tras «dos años esperando el decreto», les ha sorprendido una aprobación del Consejo de Gobierno «en pleno verano», y están a la espera de la publicación definitiva en el Boletín Oficial del País Vasco. «Sólo conocemos el borrador, un documento sobre el que no aceptaron nuestras alegaciones», censura.

La principales modificaciones que se introducen son un porcentaje mayor de habitaciones individuales en las plazas de nueva creación, que alcanzarán el 75%. Deberán tener como mínimo 19 metros cuadrados mientras que las individuales dispondrán de un mínimo de 13. No podrán estar en sótanos, tendrán luz natural y ventanas desde las que sea posible ver el exterior estando sentado. Todos estos requisitos físicos sólo son aplicables a los nuevos centros que se levanten a partir de ahora, pero también los antiguos deberán adaptarse a las nuevas exigencias de personal y de funcionamiento, como un número mayor de gerocultoras o un uso más restrictivo de las correas. A juicio de la consejera de Empleo y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, el nuevo marco, que actualiza una normativa de 1998, «garantiza un mayor bienestar y una correcta atención de las personas mayores en todos los centros públicos y privados».

«Se detalla mucho el número de metros y ventanas, pero echamos en falta más médicos, enfermeras y gerocultoras que son quienes mejoran la vida de nuestros mayores. «Según nuestros cálculos, el personal de atención directa no se incrementa mucho con el decreto y actualmente no son suficientes», añadió Céspedes. Para Sergio Murillo, diputado de Acción Social, Bizkaia cuenta con «una red de 10.000 plazas que responde adecuadamente pero que puede afinarse». La central más crítica en la valoración de la nueva norma fue ELA, un sindicato que consideró que «apenas supone retoques y no mejorará las cifras de personal que hay actualmente en las residencias y que no permiten atender dos horas a cada dependiente».

«Según nuestros cálculos, el personal de atención directa no se incrementa mucho con la normativa» la crítica

Limitaciones a las nuevas

La cifra total de plazas residenciales de la CAPV es de 20.495, de las que 13.899 son privadas. En la actualidad hay varios centros con más de 200 camas, pero tras la activación del decreto los nuevos complejos que se construyan no podrán tener más de 150. Es solo uno de los requisitos, y no el más importante. Las habitaciones deberán estar bañadas por luz natural, no sólo artificial y directa. Y las ventanas -las de todo el inmueble, no sólo las de los cuartos de los alojados- estarán ubicadas a una altura que permita a los usuarios ver el exterior «en posición sentada y con las debidas garantías de seguridad».

Además de evitar en la medida de lo posible las sujeciones con correas, la normativa busca como principal objetivo mejorar la calidad de vida de los ancianos. Como principio, la atención que se preste deberá ser «personalizada» y «adaptada a las necesidades de cada residente», mediante la elaboración de un plan de atención individualizado. Según se detalla en el texto legal, los cuidados deberán «tender a la consecución de un modelo global de salud y bienestar, que deberá abarcar, debidamente coordinados entre sí, los aspectos sanitarios, físicos, sociales, psicológicos, ambientales, convivenciales, relacionales y culturales, entre otros». Dicho plan deberá delimitar las acciones que se llevarán a cabo en los «tres grandes procesos» alrededor de los cuales girarán todos los servicios, protocolos y demás intervenciones. Serán el momento de ingreso, la estancia y el de la salida del centro.

La clave

20.495
plazas en residencias existen en la actualidad en Euskadi, de las que 13.899 son privadas.