Una familia con tres hijos menores okupa un piso turístico en Lekeitio tras alquilarlo
Los problemas empezaron hace un mes cuando los inquilinos se negaron a dejar la vivienda «porque no tienen a dónde ir»
Mirari Artime
Sábado, 8 de noviembre 2025, 00:39
Lo que empezó como una reserva aparentemente normal, se ha convertido en un quebradero de cabeza para los propietarios de una vivienda de uso turístico ... en Lekeitio. En pocos días, una familia de Bilbao ha visto como unos inquilinos que aparentemente venían a conocer y disfrutar de la costa de Bizkaia en realidad eran okupas camuflados de turistas.
«Es una casa heredada que hemos logrado rehabilitar con mucho esfuerzo y dinero al que acudimos en temporadas de verano y Semana Santa, mientras que el resto del año lo alquilamos a través de una conocida plataforma online», explican los afectados.
Empezaron a ofertar el inmueble en agosto del año pasado y hasta ahora, los visitantes se han marchado con muy buenas críticas y opiniones. Sin problemas. «En general, a Lekeitio acude un turismo familiar y la verdad es que nos iba bastante bien», detallan.
Pero desde hace un mes, se enfrentan a una situación muy complicada ante la negativa de los inquilinos de salir del piso que está localizado en una de las barriadas más bonitas de la villa costera. «El pasado día 18 llegó una familia con pasaporte americano con una reserva de tres días», señalan.
«Es la estancia mínima e imaginamos que lo hicieron a posta», precisan. «El número máximo de personas del inmueble es de cuatro y llegaron cinco; una pareja con tres hijos, uno de ellos un bebe», indican. La situación empezó a complicarse la jornada en la que tenían que marcharse.
«Primero, nos plantearon que si podían quedarse un día más y como teníamos libre, les dijimos que sí. Después, aseguraron que su hija estaba enferma y que no podían moverse». Hasta que sus peores sospechas terminaron por confirmarse.
«Les llamamos para decirles que ya se tenían que ir, que teníamos otra reserva, pero no nos cogían ni el teléfono», relatan. Ante ese panorama, pidieron la colaboración de una vecina del mismo bloque que también les cuida la vivienda. «Respondieron que no se van porque no tienen a dónde ir».
Soluciones
A partir de ese momento, los dueños comenzaron un periplo administrativo y judicial que arrancó con una denuncia ante la Ertzaintza. «Los agentes identificaron a los okupas pero como hay menores, al parecer no se les puede echar», explican.
Desde la plataforma de alquiler, por su parte, «se han desatendido del caso diciendo que nos pongamos en contacto con las autoridades policiales», mientras que en el Ayuntamiento «no nos han facilitado ningún tipo de colaboración», lamentan.
Los propietarios, que han presentado una demanda civil, aseguran que han tratado de buscar alguna solución para la familia. «Hemos hablado con servicios sociales del Ayuntamiento y con la oficina de ayuda a los refugiados, pero nos aseguran que todos los trámites para darles una opción llevan mucho tiempo», reconocen. «Queremos recuperar nuestra casa y nadie nos ayuda», claman.
La okupación ha provocado un enorme revuelo entre la ciudadanía del enclave costero que cuenta con 93 pisos turísticos registrados.
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