Un exdirector de un banco en Bilbao devuelve un millón de euros robado a un cliente para evitar la cárcel

Un exdirector de un banco en Bilbao devuelve un millón de euros robado a un cliente para evitar la cárcel
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El condenado ya entregó 550.000 euros y, ante la petición de seis años de prisión, restituye el resto justo antes de la celebración del juicio

DAVID GONZÁLEZ

El desfalco, prolongado a lo largo de cuatro años, ascendió a 1.074.434 euros. Lo que debían ser unas cuentas seguras en Suiza devino en una fuga escalonada de esa inversión. Y la persona que lo retiró a espaldas del titular fue el mismo que le recomendó su apertura. En aquella época era director de una sucursal bancaria en Bilbao. La víctima, por su parte, es un empresario vitoriano.

Por estos hechos, ocurridos entre 2004 y 2008, el financiero estaba citado la semana pasada en la Audiencia Provincial de Álava, el máximo órgano judicial del territorio. La Fiscalía reclamaba para él seis años a la sombra. Pudo pedir todavía más tiempo, pero entendió como un atenuante claro que este hombre ya devolvió en 2010 algo más de la mitad de la cantidad, 550.000 euros en concreto.

Y según ha sabido en exclusiva EL CORREO, en el último momento, este exdirector de banco logró un «acuerdo extrajudicial». ¿Cómo? «Reparó la totalidad del perjuicio económico causado, lo que llevó a la acusación particular a retirar todos los cargos en su contra», desgranan fuentes consultadas por este periódico. Es decir, abonó los restantes 524.000 euros.

El pacto entre la defensa y el abogado de los herederos de la víctima -el empresario falleció en 2009- obró el milagro judicial. Y así, el procesado sortea su ingreso en el centro penitenciario de Álava. No obstante, sí ha sido condenado de manera oficial por «un delito de apropiación indebida» al mantener los cargos la Fiscalía alavesa.

De esta forma, la sentencia marca un año de cárcel, una pena suspendida «a la vista de la hoja histórico-penal del acusado, dada la reparación del daño y no habiendo responsabilidades civiles que abonar. Las partes interesan que se acuerde la suspensión de la ejecución de la pena privativa de libertad por un periodo de dos años, condicionado a que el condenado no delinca en ese mismo periodo». También deberá pagar una multa de 1.080 euros.

Abrir cuentas en Suiza

El culpable trabajó como máximo responsable en Bilbao de una filial de un grupo bancario internacional. Ofrecía a determinados clientes la opción de abrir cuentas, así como afrontar inversiones, en un banco enclavado en la localidad suiza de Ginebra.

En 1998, ya fuera de ese cargo, propuso esta fórmula al empresario vitoriano. Se convertiría en su intermediario con el país helvético. Y este hombre abrió varias líneas, para él y para su mujer. En 2004 llegó a acumular 1.239.012 euros.

Pero «abusando de su confianza, entre 2004 y 2008», reza el fallo, el financiero «realizó sin su conocimiento, y con el propósito de obtener un ilícito beneficio económico, distintas transacciones desde estas cuentas hacia otras de terceras personas para hacerse con los importes sin que conste que los favorecidos tuvieran pleno conocimiento de las operaciones realizadas por el acusado». Hubo extracciones de 12.000 euros, 50.000, 60.000, 36.000, 100.000, 120.000... Un goteo constante hasta alcanzar el millón de euros robado, explica el fallo.

En abril de 2010, este exresponsable financiero ya entregó 550.000 euros a la viuda y a uno de los hijos de su víctima. Al quedar aún casi la misma cantidad por devolver, el proceso judicial continuó adelante. El juicio estaba fijado para la mañana del miércoles 19. Hasta seis años de prisión podían caerle.

Sin embargo, horas antes del inicio de la vista oral en el Palacio de Justicia de Vitoria, la defensa y la acusación particular pactaron una salida negociada. A cambio de devolver el dinero aún adeudado, los segundos retirarían los cargos. Con este pacto, la Fiscalía de Álava también puso de su parte. No retiró los cargos legales -un delito de apropiación indebida-, aunque sí aplicó el castigo menos lesivo. Un año de cárcel cuando el máximo sube hasta los seis. El financiero aceptó su culpa y la familia recuperó, una década después, la inversión realizada.

Las claves

De manera prolongada
Durante cuatro años desvió a otras cuentas el dinero de su cliente, fallecido posteriormente
Reparación del daño
La acusación particular retiró los cargos al recibir los 525.000 euros en paradero desconocido