El estruendo de un avión ucraniano rompe el silencio de la noche vizcaína
Un carguero Antonov An-26B aterrizó ayer en Loiu para repostar de camino a Marruecos y sus motores llamaron la atención desde Leioa hasta Sopuerta
El estruendoso zumbido de sus motores se escuchó en la noche de ayer en Derio, Zamudio, Leioa, Getxo e, incluso, en Sopuerta, Balmaseda o Muskiz. ... El Antonov An-26B dejó una estela de ruido en los sonómetros que rodean al aeropuerto de Bilbao que alcanzó los 90 decibelios, un registro superior a la aviación comercial (alrededor de 70) y no muy distante de los 103 que causó en 2020 un caza militar español F-18, lo que derivó en una queja formal de los ayuntamientos de la zona ante el Ministerio de Defensa.
El Antonov An-26B es un bimotor turbohélice que llegó a Loiu a las 20.36 horas procedente de Luxemburgo para repostar. El ruido se escuchó en todo el Txorierri. Sobre todo porque produjo una contaminación acústica diferente a la habitual. El zumbido de sus propulsores sonó distinto, «más a mosquito, pero con mucha fuerza, más grave, una pasada», cuenta un vecino de Larrabetzu.
Menos de dos horas después, la aeronave levantaba el morro para poner rumbo a la ciudad magrebí de Casablanca, a donde llegaría ya de madrugada tras un vuelo de tres horas y cuarto. Antes, en el despegue dejó esos 90 decibelios en el sonómetro de Loiu. Una estela de ruido que descendió ligeramente a su paso por Leioa y Getxo. El Antonov dio la vuelta pasada Punta Galea, entró unos cientos de metros en el mar y viró hacia el interior, volviendo a entrar a Bizkaia por Muskiz, Sopuerta y Balmaseda. «Una pasada. Se ha escuchado perfectamente», comentaba un vecino del barrio San Jualián de Muskiz.
El precedente del 'An-12' cargado de bombas
El aparato, de frabricación ucraniana, operó con el distintivo VKA183, que suele pertenecer a la compañía carguera Vulkan Air, de Ucrania, aunque en este caso es posible que fuera subcontratado por otra compañía checa. Poca información más hay de esta operación sorprendente. Parece que no dejó carga y tampoco se sabe lo que había en las bodegas, pero el flujo de estos cargueros ucranianos suele ser habitual en el sur de Europa. En Loiu hacía mucho tiempo que no recalaba uno de ellos, pero a veces son audibles, pese a volar a casi 20.000 pies de altura (unos 6 kilómetros).
En 2019, generó mucha polémica la visita de un 'Antonov' más grande, un An-12. El cuatrimotor despegó de Loiu cargado de obuses de artillería en dirección a Serbia para recalar finalmente en Kenia. Este vuelo fue denunciado por colectivos sociales y pacifistas por cruzar Bizkaia repleto de bombas hacia un destino final supuestamente en una zona en conflicto.
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