La Ertzaintza difunde por primera vez un informe de delitos con el origen de los autores
La decisión es un punto de inflexión en la estrategia del PNV y del Gobierno vasco para endurecer el discurso sobre seguridad
David S. Olabarri y David Guadilla
Jueves, 13 de noviembre 2025, 00:47
La Ertzaintza se ha convertido en la primera policía de España que difunde públicamente y en un documento oficial el origen de los detenidos en ... Euskadi. El texto divide en varias tablas la procedencia de las personas –separando, por ejemplo, a los que llegan en epígrafes como'Magreb', 'Resto de África' o Latinoamérica– y la tipología de los delitos, como lesiones, robos, los que tienen que ver con la libertad sexual o las estafas. Además, se ha apostado por una fórmula en la que a un ciudadano nacido en un país extranjero pero que ya cuenta con la nacionalidad española sigue siendo considerado foráneo a la hora de contabilizar los delitos. La decisión del Departamento de Seguridad es un punto de inflexión en el giro impulsado desde hace unos meses por el Gobierno vasco, con el lehendakari a la cabeza, y el PNV para endurecer su discurso sobre la delincuencia, una de las mayores preocupaciones de los vascos.
La tabla de la Ertzaintza indica que entre enero y septiembre se han cometido alrededor de 30.600 infracciones penales en Euskadi. Un 52% de ellas realizadas por nacidos en Euskadi o en otras comunidades. Pero ese es el dato general. Los oriundos de otros países están detrás del 77% de los robos con violencia, los que generan más alarma social.
El dato, sin embargo, es sensiblemente inferior al total de infracciones penales presenciales conocidas por la Policía autonómica en este mismo periodo: 60.732. ¿Cómo es posible este baile de cifras? Básicamente, porque en la tabla que hace referencia al origen de los detenidos e investigados no se contabilizan todos los delitos cometidos por una misma persona, ya que a nivel estadístico se refleja «únicamente» el «delito principal que la originó». Es decir, en un intento de homicidio en el que además se produce un robo y lesiones, sólo reflejaría el delito principal. Esta peculiaridad estadística se observa, por ejemplo, en el caso de los robos con violencia. Mientras que en la tabla general aparece que hasta septiembre se han contabilizado 1.589, en el apartado sobre el origen de los detenidos sólo se incluyen 846.
Una tabla que agrupa a los extranjeros por zonas del mundo
La estadística publicada en la web de la Ertzaintza no identifica a los autores de los delitos con nacionalidades concretas. Los divide por lugar de nacimiento en grandes zonas. Diferencia primero a los españoles –a los que no llama así, sino nacidos en laCAE + nacidos en el resto de comunidades autónomas; en la primera columna–; luego da cuenta de los vascos y, en la tercera columna, a los nacidos en el resto de España. En la cuarta –coloreada, como la primera– agrupa a los nacidos en el extranjero. Y luego dedica espacio a Europa, UE27, Resto de Europa, América, Latinoamérica, Magreb, Resto de África, Asia... En cada columna se aportan cuatro datos: investigados y detenidos por los delitos divididos en mujeres y hombres.
El relato de las principales instituciones ha ido cambiando a medida que los sondeos certificaban que el impacto social de los pequeños hurtos y la multirreincidencia empezaba a traducirse en un desgaste político. Muy particularmente en el PNV, cuyas bases han comenzado a trasladar un malestar que amenaza con transformarse en una fuga de votos.
En el horizonte, las elecciones municipales y forales de mayo de 2027 y los primeros movimientos en el entorno jeltzale para impulsar marcas con un ideario similar al de Aliança Catalana, la formación independentista y antiislámica que está minando el poder de Junts. A finales de julio, una encuesta del Ayuntamiento de Bilbao señalaba que el 48% de los vecinos consideraba la delincuencia como el principal problema.
Hasta hace solo unos meses, el mensaje oficial diferenciaba entre los datos concretos y la percepción. Básicamente, lo que se venía a decir era que aunque los ciudadanos tenían la sensación de que había un clima de creciente inseguridad, los datos indicaban que no. Pero varias informaciones han ido torciendo esa firmeza.
El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, admitió en julio su inquietud porque «cada vez hay más armas blancas en la calle». Lo hizo solo unas semanas después de que el Sociómetro del Gobierno vasco indicase que aunque la delincuencia era el cuarto problema de los vascos –detrás de la vivienda, los ligados al mercado de trabajo y la sanidad–, se trataba del que más estaba creciendo.
Desequilibrios
A partir de ahí el tono se ha ido elevando. Zupiria ha vinculado a «extranjeros sin arraigo» con el incremento de las armas blancas, Aburto aseguró que ese uso de navajas o machetes está vinculado a «culturas donde el valor de la vida es diferente» y hace un par de semanas el nuevo alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, reafirmaba el discurso de mano dura diciendo que los que delincan «una y otra vez deben tener cárcel o expulsión».
A mediados de octubre se conoció que la Ertzaintza cambiaba su política informativa. En los comunicados de la Policía autonómica solo se facilitaba la edad y en todo caso el género de los detenidos. En una nota publicada el 15 de octubre, y en relación al arresto de dos personas en Asteasu, se añadía: «Ambos de procedencia magrebí». Ese fue el primer paso. Y ahora llega el segundo con la publicación de los datos en la web de la Ertzaintza. En el epígrafe 'Servicios a la ciudadanía' se ha incluido una nueva pestaña. A las habituales, en las que se escalonaban los porcentajes por territorio o por tamaño de municipio, se ha añadido otra titulada 'Por motivo, lugar de nacimiento y sexo', según ha podido comprobar EL CORREO.
¿Y qué dicen los datos? De todas las infracciones penales contabilizadas por la Ertzaintza, alrededor del 52% habían sido cometidas por lo que en el documento se titula como 'Comunidad Autónoma Vasca + Otras Comunidades'. Es decir, ciudadanos nacidos en España. Un equilibrio en el que hay que tener en cuenta un dato importante. La población de origen extranjero en Euskadi no llega al 15%.
Ese reparto casi simétrico se rompe en los delitos que generan mayor alarma social. En lo que tiene que ver con las lesiones, 1.333 han sido cometidas por españoles y 1.379 por extranjeros; y en las agresiones sexuales los autóctonos están detrás de 221 de ellas y los foráneos de 301. El gran desequilibrio se produce en los robos con violencia: 192 a manos de españoles y 654 por extranjeros, de los que 523 eran magrebíes. Los nacidos en Euskadi o en otras comunidades se 'imponen' claramente a los oriundos de otros países en lo que tiene que ver con las estafas o el tráfico de drogas.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión