Radicales encapuchados atacan varias oficinas bancarias y comercios del Casco Viejo de Bilbao

La puerta de la sucursal ha quedado bastante dañada. /Luis Calabor
La puerta de la sucursal ha quedado bastante dañada. / Luis Calabor

Los sabotajes se produjeron a las 21.50 horas de anoche coincidiendo con el fin de la manifestación de ATA y las movilizaciones contra el G-7

EL CORREO

Un grupo de radicales protagonizó ayer a última hora de la tarde una serie de altercados en el Casco Viejo de Bilbao, donde en apenas unos minutos atacaron las sedes de varias entidades bancarias, así como diversos comercios. Según los testigos, en torno a una veintena de encapuchados iniciaron los sabotajes en la zona de El Arenal, epicentro de las fiestas de Aste Nagusia y donde a esa hora miles de personas disfrutaban de la última noche de los festejos.

La sede de Caja Laboral en El Arenal, esta mañana.
La sede de Caja Laboral en El Arenal, esta mañana. / Maika Salguero

Sobre las 21.50 horas, según confirma la Ertzaintza, destrozaron los cristales de una sucursal de la Caja Laboral, y acto seguido emprendieron su huida hacia el interior del Casco Viejo. En ese recorrido, arremetieron contra las cristaleras de entidades bancarias –BBK, Banco Sabadell, Caja Rural– y locales en las calles Correo, Bidebarrieta y Sombrerería. Los radicales, en una acción similar a los ataques de kale borroka de hace años, destrozaron cajeros y realizaron pintadas contra la celebración de la cumbre del G-7 en Biarritz.

Los sabotajes, de hecho, coincidieron con la jornada de protesta organizada en Iparralde e Irún contra la cita de los líderes de las principales potencias del mundo, así como con la celebración en Bilbao de una manifestación de ATA (Amnistia eta Askatasuna), el colectivo disidente de la izquierda abertzale. La marcha estuvo encabezada por una pancarta en la que podía leerse 'Borroka egitea zilegi da. Amnistia Osoa' (Luchar es legítimo. Amnistía total).

Cristales rotos de un cajero de la BBK.
Cristales rotos de un cajero de la BBK. / Maika Salguero

Durante la presentación esta mañana en el Museo Vasco del balance de la Aste Nagusia, el alcalde de Bilbao ha condenado la «protesta violenta» de anoche, cuyos autores, según Juan Mari Aburto, «no saben comportarse de otra manera». «Una vez más podemos decir que hay personas que seguramente es difícil que sepan hacer otra cosa, que todavía no han interiorizado que vivimos nuevos tiempos y que la violencia, venga de donde venga, está absolutamente de sobra. Creo que se enmarca en esa actitud incívica. La violencia no es el modo de cambiar las cosas y supone una deslegitimización total de cualquier protesta», ha concluido.

Uno de los cajeros automáticos estaba inutilizado.
Uno de los cajeros automáticos estaba inutilizado. / Maika Salguero