Un empresario bilbaíno consigue librarse de una deuda de más de 3 millones de euros

Un empresario bilbaíno consigue librarse de una deuda de más de 3 millones de euros
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Una ley permite empezar de cero a quienes no pueden hacer frente a un sobreendeudamiento una vez liquidados todos sus bienes

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Con una discoteca, un hotel y una cafetería en el sur de España, un empresario bilbaíno llegó a endeudarse hasta los 3.156.000 millones de euros. Un caso que ha terminado resolviéndose el pasado lunes a su favor en el Juzgado de Primera Instancia gracias a la Ley de Segunda Oportunidad aprobada en 2015, por la que el moroso ha dejado de serlo automáticamente. Una norma que permite empezar de cero a personas físicas o empresarias a las que les es imposible hacer frente a ese sobreendeudamiento una vez liquidados todos sus bienes.

Para que se llegue a este punto hay que cumplir varios requisitos, como explica Diego Miñana, vicepresidente y tesorero de la Asociación Ayuda Endeudamiento AEF, entre ellos no estar condenado por un delito económico con Hacienda, no haber sido declarado en concurso de acreedores en los diez años anteriores, o que su pasivo no supere los 5 millones de euros. Lo que sí deben de hacer frente es al pago de los gastos del procedimiento.

No se puede recurrir

Este caso en concreto es uno de los veinte que ha logrado esta asociación en los últimos años en toda España, pero destaca por su elevada cuantía. De hecho, es el auto con la deuda más elevada de la que tienen constancia, ante el que la otra parte nada puede hacer. «Es firme, está por ley». Esta resolución se produce un año después de que el hermano de este empresario vizcaíno, que le avaló para poder llevar a cabo sus negocios, lograra su exoneración. Ahora está pendiente la de su madre, que de la misma manera firmó para ayudar a su hijo.

Una norma desconocida para muchos que supone un preciado salvavidas, a la que la AEF estima que se podrían acoger «unos dos millones de personas» en toda España, pero los datos reales indican todo lo contrario. «Según el Instituto Nacional de Estadística solo lo han hecho unas mil».