La empresa de la «tala salvaje» de Abanto abonó 66.000 para restaurar el bosque

La parcela que fue talada de manera total está hoy plantada de eucaliptos y se ubica muy cerca del barrio de Triano./FERNANDO GÓMEZ
La parcela que fue talada de manera total está hoy plantada de eucaliptos y se ubica muy cerca del barrio de Triano. / FERNANDO GÓMEZ

Jesús J. Hernández
JESÚS J. HERNÁNDEZ

Hace justo tres años, en enero 2016, una empresa cántabra cometió una «tala salvaje», a juicio de los técnicos, en el barrio El Cerrillo de Abanto. Arrasó un bosque de 3.000 avellanos, saucos y alisos, abrió sin permiso pistas de 1,2 kilómetros de longitud y afectó a una hectárea y media que iba a ser repoblada. El permiso otorgado sólo daba permiso para una intervención modesta, de 530 pinos y 45 eucaliptos. La Diputación mostró su indignación y el área de Sostenibilidad le impuso a la firma una multa de 52.360 euros. Sin embargo, a finales del año pasado, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) anuló el castigo al apreciar «falta de pruebas» en el expediente administrativo. No bastaban los datos aportados por la institución foral ante «la presunción de inocencia».

La diputada de Sostenibilidad y Medio Natural ha comparecido este lunes ante las Juntas para dar explicaciones por lo que la oposición consideró desde «un fallo burocrático» a «un trato diferente dependiendo de quién comente la infracción», en palabras del juntero de EH Bildu Mikel Kormenzana. «Esa es una acusación tan grave como infundada», ha rebatido con contundencia Unzueta, que aportó información detallada del caso. «Tras la multa, la empresa recurrió y los tribunales dieron la razón a la Diputación en primera instancia. Posteriormente, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco la anuló».

De cualquier modo, la mandataria foral ha añadido una información que no se conocía hasta ahora: «la empresa asumió el pago de 66.000 euros a petición del área de Sostenibilidad para la recuperación del bosque». Unzueta también ha explicado que el motivo de la anulación del expediente es que «la denuncia del ingeniero, para los jueces, debería referir hechos comprobados por él y no provenientes de actas y opiniones». Y también se descartó el testimonio del agente forestal por no estar incluido en la primera denuncia.