Muere José Ángel Sánchez Asiaín, expresidente del Banco Bilbao Vizcaya

José Ángel Sánchez Asiaín./
José Ángel Sánchez Asiaín.

Nacido en Barakaldo, fue el pionero en la introducción de las tarjetas de crédito en España. Falleció el 31 de diciembre y la noticia no se ha conocido hasta hoy

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José Ángel Sánchez Asiaín falleció el 31 de diciembre en Madrid a los 87 años, aunque no ha sido hasta este lunes cuando se ha conocido su muerte. Pionero en la introducción de las tarjetas de crédito en España, el que muchos consideran el primer banquero español moderno fue presidente del Banco Bilbao Vizcaya (BBV) hasta 1990, año en el que dejó la actividad bancaria y fue nombrado presidente de la Fundación BBV, antecesora de la Fundación BBVA.

Nacido en Barakaldo el 1 de marzo de 1929, este vizcaíno que revolucionó el sector con el lanzamiento de la primera opa cuando este vocablo era desconocido se licenció en Derecho por la Universidad de Deusto doctorándose posteriormente en Economía en 1958 por la Universidad Central de Madrid. Una vez terminados sus estudios, fue profesor de Deusto, momento en el que empezó a trabajar en el Banco de Bilbao.

Sánchez Asiaín obtuvo la cátedra de Hacienda Pública y Derecho Fiscal en Valladolid, lo que le permitió trabajar durante un tiempo como secretario general ténico en el Ministerio de Industria. En 1968, abandonó este puesto tras obtener la cátedra en la Universidad de Bilbao, lo que impulsó su actividad dentro del Banco de Bilbao pasando por distintos cargos: desde director general hasta presidente del Consejo de Administración en 1988. En ese año, se produjo la fusión con el Banco de Vizcaya -Banco Bilbao Vizcaya-, donde se convirtió en presidente hasta 1990.

Como máximo responsable de la entidad vizcaína, trajo la revolución con la introducción de las tarjetas de crédito y de débito. Lo cierto es que pocos entendían en aquel órgano, repleto de notables apellidos de la burguesía vizcaína, que pudiera pagar y hacer operaciones con aquellas fichas de plástico. Pero lo sacó adelante con su apoyo mayoritario de sus miembros y demostró que el plástico también tenía porvenir en España.

Un visionario del sistema financiero

Uno de los momentos clave en su carrera se dió en noviembre de 1987 cuando decidió lanzar una opa sobre Banesto. Esta iniciativa fue sin duda la impulsora del proceso de fusiones en el sistema financiero español, pero fracasó cuando se topó con la oposición de un joven abogado del Estado llamado Mario Conde, que había logrado encastillarse en la vieja fortaleza con el apoyo de los consejeros tradicionales.

Pese al fiasco de la opa, el nombre de Asiaín pasó a la historia como el primero en ver el cambio de los tiempos y en intentar adaptarse a ellos. No hay duda de que convulsionó el sistema financiero y abrió el camino a la modernización y al proceso de concentración que predicaba el banquero vasco.

Durante su etapa en el Banco Bilbao optó por colocarse en la Gran Vía bilbaína, justo en frente a donde se ubicaba el Banco de Vizcaya, la entidad rival. La enemistad manifiesta y prendida durante años impedía una fusión que se veía lógica en el Banco de España. No obstante, Asiaín y Pedro Toledo, presidente del Vizcaya, dejaron a un lado las diferencias y pronto llegaron a un acuerdo: había nacido el BBV. Después llegaron otras integraciones de la gran banca, incluida la del BBV con Argentaria en 1999.

Fuera del mundo de la banca también ocupó cargos de importancia. Fue presidente del Patronato del Museo del Prado entre 1990 y 1993 y también presidió la Fundación Cotec -dedica al fomento de la innovación tecnológica en la empresa y en la sociedad española- desde su fundación en 1990 hasta 2012.

Durante los años posteriores a 1990, cuando se retiró de la actividad bancaria, compaginó estas dos presidencias con la labor de consejero en varias entidades como el Instituto para las Obras de Religión de la Santa Sede, la Fundación Ayuda contra la Drogadicción y el Consejo Social de la Universidad Politécnica de Madrid.