Euskadi se enchufa al Cantábrico

Parte superior del generador, en montaje en la fábrica de Navacel./
Parte superior del generador, en montaje en la fábrica de Navacel.

La compañía Navacel construye en Erandio el prototipo que se probará en Armintza durante un año

JULIO ARRIETA

«Ahora mismo no hay en ningún lugar otro equipo como este». Lo dice Martín Ojanguren. A su espalda, en una inmensa nave industrial de la empresa Navacel, en Erandio, se levanta una estructura de acero de cuatro pisos de altura que, en realidad, solo es la parte superior del sistema de generación de electricidad que el director técnico de Oceantec describe con satisfacción evidente. Se trata de un captador de energía de las olas del mar que, una vez completado, será remolcado en septiembre hasta el Bimep, el área de ensayos de energía marina de Armintza, donde estará funcionando en pruebas durante un año.

Este dispositivo, denominado Marmoka-5, «es un prototipo experimental», según aclaró Ojanguren ayer durante la presentación en sociedad del captador, que está en plena fase de construcción y montaje en las instalaciones de Navacel, empresa puntera en bienes de equipo de dimensiones ciclópeas. Como las de esta máquina: se trata de una boya vertical de 80 toneladas que, una vez ensamblada, medirá 42 metros de longitud. Sin embargo, una vez en funcionamiento no resultará demasiado vistosa: poco más de la sexta parte sobresaldrá de la superficie del mar y el resto permanecerá sumergido. Tampoco habrá partes móviles visibles: todo el equipamiento mecánico y eléctrico va por dentro.

Este captador generará electricidad mediante uno de los muchos sistemas de energía undimotriz -esto es, que aprovechan la fuerza de las olas marinas-, que se llevan tanteando desde los años 70. De hecho, en torno a «la energía de las olas todavía no se ha establecido cuál es el sistema que realmente va a triunfar». «Nosotros entendemos que éste es uno de los que tiene más posibilidades de competir», añadió el director técnico de Oceantec, empresa participada por Iberdrola y Tecnalia, responsable del diseño del captador.

El sistema es el de Columna de Agua Oscilante (OWC, por sus siglas en inglés). Es el mismo que ya se usa en la planta undimotriz de Mutriku, en Gipuzkoa, y que tiene un notable recorrido histórico como idea. «En su concepto más básico no es algo nuevo. Se utilizó ya en los años 70, incluso a finales los 60, para boyas de señalización marítima, con una patente japonesa. Evidentemente a una escala mucho más reducida y para alimentar las luces y los sistemas de la propia boya».

En la tecnología OWC la generación eléctrica se consigue gracias a que en el interior de la estructura cilíndrica de la boya se crea una columna de agua que, con el movimiento de las olas, ejerce la función de un pistón. El movimiento del agua comprime y descomprime una cámara de aire que queda en la parte superior. Ese aire es expulsado hacia arriba y aprovechado por una o varias turbinas que activan un generador eléctrico, que es el que produce la energía.

Cableado submarino

En el caso del captador que construye Navacel las turbinas serán dos, de una potencia de 30kW. Desarrolladas por Oceantec específicamente para este dispositivo, han sido probadas durante la pasada primavera en la planta de Mutriku. «Se instalarán ya en el mar, cuando la boya esté ya en el Bimep. Son equipos bastante compactos, de una tonelada y de menos de un metro de alto», detalla Ojanguren. «La boya va equipada con una pequeña grúa que facilitará la instalación».

En cuanto a la electricidad que genere el prototipo, se llevará hasta la red de distribución eléctrica en tierra mediante un conjunto de cables eléctricos submarinos que ya están instalados. En todo caso, el dispositivo que se está construyendo en Erandio es de baja potencia y su finalidad es experimental sobre todo.

LAS CLAVES

Escala Se trata de una boya vertical de 42 metrosde longitud y 80toneladas de peso
Generadores Las dos turbinas creadas por Oceantec han sido probadas en la central undimotriz de Mutriku

A pesar de lo que pueda parecer por sus dimensiones imponentes, se trata de un prototipo a escala. Las versiones comerciales que se desarrollen a partir de este primer modelo funcional serán mucho mayores. Para determinarlas a la hora de fabricar comercialmente, «tenemos que buscar, en función de los resultados que obtengamos de este primer equipo, cuál es el óptimo económico». Los modelos que se construyan «andarán entre 10 y 15 metros de diámetro», apunta el director técnico de Oceantec. Este primer prototipo que se está montando ahora tiene 5.

Esta torre flotante semisumergida estará anclada al fondo marino frente a Armintza por un conjunto de cuatro cadenas fabricadas por la firma vizcaína Vicinay, con lo que se puede decir que este proyecto, promovido por el Ente Vasco de la Energía (EVE), es 100% made in Euskadi. Y así lo resaltó ayer la consejera de Desarrollo Económico durante la visita que realizó a las instalaciones de Navacel para conocer los pormenores del proyecto. Según Arantxa Tapia, este proyecto «demuestra cuál es la estrategia de país: capacidades de diseño, montaje y puesta en marcha de una nueva generación de energía marina que nos hace competitivos con tecnología de última generación». El mar «dispone de un gran potencial, por lo que el conocimiento sobre el mismo será imprescindible para posicionarse a la cabeza de este sector incipiente», añadió.

La Estrategia Energética del Gobierno vasco para el año 2030, aprobada recientemente, contempla entre sus objetivos que para ese año el 19% de la energía que se consume en Euskadi sea de origen renovable.