La UE retrasa dos años y medio el fin del 'roaming'

La UE retrasa dos años y medio el fin del 'roaming'

Aprueba la caducidad de los recargos por usar el móvil en el extranjero a partir de junio de 2017, aunque promete rebajar las tarifas un 75% desde mayo del próximo año

COLPISA

Nunca es tarde si la dicha es buena. Este es el mensaje que este martes intentaron trasladar desde las instituciones europeas a los consumidores para defender que su acuerdo para poner fin al polémico 'roaming', los recargos que aplican las operadoras por usar el móvil en otros países de la UE distintos al propio, es básicamente bueno pese a que aplazan su final dos años y medio más de lo previsto y, además, establecen algunas cláusulas a favor de las propias compañías para compensarles.

De hecho, lo aprobado en la madrugada del lunes al martes por una delegación mixta de la Comisión, el Parlamento y el Consejo -el órgano donde están representados los 28 Estados socios- tras casi 13 horas de negociación es un pacto que todavía necesita la aprobación formal de las tres instituciones en pleno. Y esto es posible que llegue ya tras el verano, dado que ahora la prioridad es resolver el problema de Grecia.

No menos importante es conocer la letra pequeña del texto, pues las autoridades comunitarias sugirieron ayer que el fin del 'roaming' no será gratuito. Como contrapartida, las compañías podrán realizar cargos al cliente por otras causas que no sean viajes periódicos del mismo a otros países europeos. El problema es que no está claro dónde se pondrían los limites, desde temporales -se ha hablado que serían entre tres y cuatro meses- hasta de tipos de uso -vacaciones, desplazamientos de trabajo o estancias cortas-.

El argumento usado desde los órganos europeos es que desean «evitar una competencia desleal» entre algunas compañías, también de fuera de la UE, y «tampoco queríamos dar la puntilla a nuestros operadores», una lista que encabezan los cuatro grandes:_Vodafone, Telefónica, France Telecom y Deutsche Telekom. Por eso se les permitirá aplicar una «política de uso justo».

Esta nueva estrategia, en realidad, no supone tanta novedad. Las compañías recibirán luz verde para evitar posibles usos «abusivos», aplicando lo que han denominado «cláusula de recuperación de costes». Si el uso del móvil supera los límites mencionados, se podrán aplicar cargos. Pero, además, si un operador tuviera problemas para cubrir los costes por estos servicios en itinerancia -por ejemplo, porque el país donde viaje su cliente tenga precios más bajos o exista «tráfico desequilibrado» (llamadas, datos y sms)-, podrá demandar el pago correspondiente aunque «sin rebasar» ese importe.

El final real, un "eufemismo"

Para la patronal europea de operadores de telecomunicaciones, ETNO, si la nueva regulación no se aplica con «coherencia» y se evitan los «abusos» que «distorsionen el mercado», «incurrimos en riesgo de perjudicar la innovación porque a largo plazo se resentirán las inversiones». Los consumidores, por su parte, son bastante escépticos pero por otros motivos. Para la plataforma de Derechos Digitales Europeos EDRi), el fin del 'roaming' puede resultar un «eufemismo» al incluir «excepciones» que permiten a los operadores «seguir imponiendo cargos a los consumidores si estiman que su uso les resultará demasiado costoso».

Ven, no obstante, «positivo» que se ponga fecha de caducidad a este controvertido sistema, pero tachan de «injusto» y «necesario» que haya un nuevo retraso de dos años y medio. Y es que el Parlamento Europeo aprobó en abril de 2014 con una amplia mayoría -534 votos a favor, 25 en contra y 58 abstenciones- su fin a partir del 15 de diciembre de 2015.

Este martes, sin embargo, desde el propio Parlamento se justificó la demora para «darles (a los operadores) tiempo a adaptarse». «Lo importante no será el plazo», insistieron, aunque si pesará bastante. Tanto que el pacto incluye una rebaja del 75%_en las tarifas actuales del 'roaming' para el 30 de abril de 2016. De esa forma, el precio mayorista por minuto si se usa el móvil en un país de la UE_donde no se reside tendrá un tope de cinco céntimos de euros, frente a dos céntimos los mensajes de texto (SMS) y otros cinco (sin IVA) los datos (cada megabyte).

De otro lado, el acuerdo refuerza también la llamada «neutralidad» de la Red, reduciendo los casos donde se puede bloquear o ralentizar el uso de internet. Las «excepciones», en principio, se limitarán a temas de seguridad y pornografía infantil.