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¿A quién beneficia el desplome del euro frente al dólar?

¿A quién beneficia el desplome del euro frente al dólar?
/ EFE
  • La divisa europea se hunde a su nivel más bajo desde 2003 por la debilidad económica de la Eurozona, que contrasta con la pujanza de EE UU

El euro está en caída libre. La moneda europea se encuentra en su nivel más bajo respecto al dólar desde 2003. Sólo desde septiembre se ha depreciado más de un 10%, en un declive que aún se prolongará a medio plazo, según los expertos. Este lunes ha cerrado a 1,1630 dólares tras un ligero repunte. Pese a ello permanece por debajo del nivel de su estreno (1,1667 dólares) en 1999 por tercer día consecutivo.

¿Por qué se hunde el euro?

Básicamente, porque ha perdido atractivo como 'valor refugio' para los inversores. Lo ha hecho por la debilidad de la economía de la UE, que forzará al Banco Central Europeo (BCE) a mantener el precio oficial del dinero, durante un largo periodo, en mínimos históricos en un desesperado intento de fomentar la actividad. Los tipos oficiales se encuentran actualmente en el 0,05%. El modesto crecimiento de la actividad en el Viejo Continente -para este año la Comisión Europea estima un 1,1% en la Eurozona- contrasta con la pujanza de Estados Unidos, que se encuentra en plena fase expansiva. Su Producto Interior Bruto (PIB) avanzó a un ritmo del 5% el el tercer trimestre del pasado ejercicio -el último dato oficial- y mejorará en torno a un 3% en 2015. EE UU se recupera de la crisis a más velocidad y ritmo que sus rivales de Europa y Asia, y ha reforzado su protagonismo en la economía global, lo que fortalece el 'billete verde' y, en contrapartida, debilita a las demás divisas. En ese contexto, es previsible que la Reserva Federal se asome a un escenario de subida de tipos, una hipótesis impensable para el BCE en las actuales circunstancias.

¿Qué puede hacer el BCE?

La brusca caída del euro no le preocupa, en principio. Su prioridad no es fortalecer la moneda, sino incentivar el crecimiento de la economía ante el riesgo de una nueva recesión y alejar el fantasma de una deflación. Los precios cayeron un 0,2% en la Eurozona el pasado año y un 1% en España. Con ese doble objetivo, los mercados dan por seguro que el BCE sacará por fin toda su artillería y se embarcará en una compra masiva de deuda pública, entre otras medidas de estímulo que podría aprobar el próximo jueves. Esa eventual decisión ha agudizado el descenso de la divisa europea en las últimas semanas. La Reserva Federal, que ya activó en su día esa medida excepcional, la dejó en suspenso el pasado octubre al no resultarle ya necesaria. También en este sentido, Europa y Estados Unidos caminan en direcciones opuestas.

¿La debilidad del euro favorece esos objetivos?

Es un factor que empuja el crecimiento económico. Un euro débil beneficia las ventas a países de otras áreas monetarias al abaratar sus productos y hacerlos así más atractivos. Es, por tanto, un balón de oxígeno para impulsar la actividad en los principales socios de la Eurozona, como Alemania o Francia, con un fuerte músculo exportador. Por los mismos motivos, beneficia a países con atractivo turístico, como España.

¿El euro ha tocado fondo?

Los analistas consideran que no. A su juicio, el desplome del euro continuará ya que el escenario que lo ha generado no cambiará a medio plazo y, además, rema a favor de un impulso a la actividad en Europa. Algunos especialistas pronostican una paridad euro/dólar en 2017. La divisa europea marcó su mínimo histórico en 2000 al cambiar a 0,8272 dólares.

¿Qué efectos perjudiciales tiene esa caída?

Encarece las importaciones. Entre ellas, las de la energía, de la que tan deficitaria es la Eurozona. Por fortuna, el descenso de la divisa ha coincidido con el brutal hundimiento del petróleo en los mercados internacionales. La exultante fortaleza del dólar, que con el crudo por las nubes habría sido un problema añadido para las principales potencias mundiales, ha reducido ligeramente el impacto de ese abaratamiento del 'oro negro', que ronda el 60% desde el pasado verano. Ese comportamiento del petróleo es uno de los factores básicos en la caída de los precios en España y en el conjunto de la UE.