El Correo

Aún hace frío en la primavera del empleo en Euskadi

  • Pese al cambio de ciclo y al aumento de las contrataciones por primera vez en 70 meses aún quedan años de penalidades

Cada año pasa lo mismo. Después de un invierno gris, en cuanto el calendario anuncia que es primavera y los primeros rayos de sol asoman entre las nubes, existe la tendencia generalizada de lanzarse a la playa con ansia. Y allí se descubre que el sol sigue sin calentar y el agua aún corta. Es decir, que poco ha cambiado el panorama con respecto a la semana anterior.

Algo así ocurre con los datos del paro. Durante la crisis las cifras de afiliación a la Seguridad Social en Euskadi no dejaron de desplomarse en una dinámica dramática que duró 70 meses. Hasta ahora. Justo cuando empieza a hablarse de recuperación, y tres meses después de que en el conjunto de España regresasen los números verdes a este indicador, el País Vasco registra un cambio de tendencia. En mayo hubo 1.316 cotizantes más que en el mismo mes de 2013. Es un crecimiento mínimo, del 0,15%, pero es el primer avance interanual en seis años.

La noticia es incuestionablemente buena porque llega la primavera al mercado laboral. Sin embargo, los expertos llaman a la prudencia: la recesión ha dejado un paisaje devastado y el remonte aún es demasiado tibio. Así que no es recomendable dejarse llevar por el entusiasmo. El invierno duró seis años y nadie sabe cuánto durará la primavera.

Sara de la Rica Catedrática de Economía de la UPV/EHU

«Es más importante salir bien de la crisis que rápido»

Sara de la Rica se arranca poniendo límites al optimismo desbocado. Es cierto que ha crecido la afiliación en mayo y que "en el segundo trimestre la situación del mercado laboral será mejor que en el anterior, que presentó una preocupante atonía". Pero, dicho esto, "la recuperación es muy tenue y aún no tiene suficiente vigor". "Para ver recuperaciones sostenidas y apreciables para la ciudadanía tendremos que ser pacientes", enfría los ánimos. Y pasarán "bastantes años" para divisar un escenario parecido al previo a la crisis.

El problema no está tanto en el escaso repunte del empleo como en los sectores que protagonizan la remontada, y que son esencialmente los vinculados a los servicios. De ahí que las mujeres acaparen las mejoras mientras los varones (históricamente más vinculados a la industria) siguen perdiendo efectivos en las listas de la Seguridad Social. ¿Por qué esto es un problema? "Porque el sector servicios es muy volátil en términos de empleo", entre otros motivos por su estacionalidad. "Si éstos son los sectores que van a crear empleo en el futuro inmediato, mucho me temo que a corto plazo los nuevos trabajos serán temporales y en muchos casos a jornada parcial, que es lo que estamos observando ya en la actualidad".

En realidad, es lo que cabe esperar con crecimientos del PIB menores al 1% como los que tenemos. Hasta no hace mucho era casi un dogma que no había creación de empleo con subidas inferiores al 2 ó 2,5%. Pero ahora, como efecto de la reforma laboral y la flexibilidad que introduce, es posible reducir ese margen porque "la mayoría de los contratos tienen una duración de menos de dos meses y el número de horas de contrato (que no siempre son las efectivamente realizadas) es de media unas 15 semanales".

La experta recuerda lo que ya se ha dicho por activa y por pasiva: que la llave de la recuperación está en la industria, que demanda mano de obra más cualificada y, en consecuencia, sufre de menos precariedad. Además, se estima que cada contratación directa en este ámbito genera más de dos nuevos empleos en servicios. La mala noticia es que el sector industrial sigue destruyendo puestos de trabajo en Euskadi, según los datos de mayo. "Si bien es importante salir rápido de la crisis, tanto o más importante es salir bien". Y eso se hace fortaleciendo "el sector industrial y los servicios de mayor valor añadido".

Pablo Martín Confebask

"Ahora sí parece que lo peor ha pasado"

"Deberíamos mandar un mensaje de esperanza: ahora sí parece que lo peor ha quedado atrás y los principales factores que han generado la crisis parecen superados". Es decir, Pablo Martín defiende que no estamos ante una salida en falso como en 2012. Pero nos enfrentamos a un proceso "lento": "Costará muchísimos años recuperar lo que se ha perdido desde 2008. Las perspectivas hablan de progresiva recuperación, pero no muy intensa".

Además, en este proceso "habrá que ser vigilantes" porque cualquier traspiés en los niveles de "actividad y rentabilidad" podría truncar la evolución positiva. El experto del departamento económico de la patronal vasca recuerda que sin actividad empresarial no habrá recuperación del empleo, y que la situación es frágil. Pero, con todo, prefiere ver el vaso medio lleno: al fin y al cabo, el cambio de tendencia con la creación de puestos de trabajo que Confebask había previsto para finales de año ya ha arrancado en mayo. Además, su previsión es que esta dinámica se consolide y 2014 cierre con una remontada del mercado laboral "en torno al 1%". Eso siempre que la actividad económica acompañe, como sí pronostican los indicadores.

Ahora el reto es que la industria salga de la UVI. "Es muy preocupante su bajo nivel de actividad y la caída en el número de ocupados, algo que tiene mucho que ver con empresas que han tenido que cerrar o situaciones como la de Fagor". Tras semejante descalabro, destaca que la crisis debería "suponer un aprendizaje para todos". En la parte que les toca a las empresas, menciona que deben interiorizar que "los mercados son globales y quienes mejor han capeado el temporal son quienes han diversificado, se han internacionalizado y han invertido en I+D". Las administraciones no deberían ser ajenas a todo esto y la patronal reclama facilidades para conseguir financiación, impulsar la internacionalización y facilitar el crecimiento empresarial, por ejemplo, con una fiscalidad más amable.

Unai Sordo CC OO

"Nos esperan años de bajos e irregulares crecimientos"

El secretario general de CC OO en Euskadi relativiza la relevancia de los datos de mayo. "Se está generando empleo, pero hay una variable de estacionalidad muy importante por el turismo y las actividades de verano" que arrancan. Además, añade que la estadística aparece "inflada con respecto al volumen de trabajo real", porque buena parte de los nuevos contratos son a tiempo parcial. Es decir, puede haber cien contratos firmados, pero si el 30% son a media jornada, en realidad, estaríamos hablando de 85 puestos a jornada completa. "No se trata de ser cenizos, pero tampoco es un cambio de tendencia como para echar las campanas al vuelo". Y más, añade, cuando la industria no remonta y el sector público "no irá a más" después de haber sido "el segundo sector (tras la industria) que más empleo ha destruido en los últimos tres años".

De cara al futuro, Sordo incide en que la recuperación dependerá de dos variables: primero, de que la financiación llegue a empresas y familias para facilitar la inversión y el consumo; segundo, mejorar el reparto de las rentas, "la distribución interna de la riqueza", de modo que aumente la renta disponible de las familias y con ella el consumo. Y esto último se hace por la vía de "la fiscalidad y los salarios". Aunque en lo referido a la política salarial, reprocha a ELA el bloqueo de la negociación colectiva y a la patronal que "no explore vías alternativas".

El líder de CC OO en Euskadi culpa a la reforma laboral del descenso en la calidad del empleo hasta el punto de que conseguir ahora un trabajo "no garantiza ingresos suficientes para tener una vida autónoma". Con este panorama y las políticas actuales, "creemos que la recuperación del empleo a tasas como las de 2008 tardará mucho en llegar, si es que llega". Según su previsión "podemos ir a crecimientos bajos durante mucho tiempo, muy poco a poco y con altibajos durante muchos años".

Jaime Fernández Empresas del Metal

"Cuesta mucho más crear empleo industrial"

No falla. Todos apuntan hacia la industria como actor fundamental e insustituible en la recuperación. Por eso, que las afiliaciones siguiesen bajando en mayo ha sido un jarro de agua fría. ¿Por qué el sector aún no crea empleo? Jaime Fernández, gerente de la Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM), comienza señalando que "cuesta mucho más crear empleo industrial porque está vinculado a una inversión importante".

La previsión de la patronal es que a lo largo de este año la actividad se vaya recuperando poco a poco. Pero cuidado, este repunte "no va a ir acompañado de creación de empleo, que si la hay será muy leve o incluso podemos acabar el año con bajadas". El motivo es que, pese a las bajas tasas de actividad provocadas por la crisis, las empresas han aguantado "con plantillas subocupadas", de modo que ahora pueden hacer frente a un aumento de la carga de trabajo sin más contrataciones.

Así que desde la FVEM prefieren alejarse de posiciones injustificadamente optimistas que sólo llevarían "a la desmotivación y la tristeza". "Necesitamos crecer en actividad", refrenda Fernández, y para ello hace falta un estado de ánimo al que no ayuda "la deslegitimación del empresario, la visión negativa de la actividad empresarial cuando todo el mundo habla de crear empleo... Pero que lo creen otros". Costes como las cotizaciones o la imposibilidad de llegar a acuerdos "con el sindicato mayoritario" –ELA– en la negociación colectiva también ponen palos en las ruedas, según la patronal.

Pero hay aspectos a favor. "El crédito vuelve a fluir poco a poco" y también florece la inversión tras años de atonía en los que buena parte de la maquinaria ha quedado obsoleta, situación insostenible cuando la competencia internacional no da tregua.

Si todo se arregla, ¿cómo quedará el mercado laboral postcrisis? El gerente de la FVEM asume que Euskadi "no compite en salarios, porque están entre los más altos de Europa y eso no lo vamos a cambiar". Así que "sólo podemos competir en productividad", lo que requerirá de "formación, flexibilidad..." . ¿Qué quiere decir? "Ya no tiene sentido que alguien pretenda estar en su torno de ocho a tres. La gente no estará a una máquina, sino a tres, y tendrá que estar dispuesta a trabajar un sábado si hace falta, a cambiar el horario... Es decir, salarios altos pero también un nivel de exigencia alto".