«Hemos utilizado la naturaleza como medio y nos está pasando factura»

La plataforma ecologista Kolore Guztietako Basoak advierte en Atxondo que «necesitamos diversidad en el bosque»

NAHIKARI CAYAD0 ATXONDO.

«Durante los últimos años se ha estado tratando a los bosques de mala manera, hemos utilizado la naturaleza como un medio y ahora nos está pasando factura. Debemos cambiar la mentalidad y cuidarlos». Así de contundentes se mostraron los biólogos Keko Alonso y Cristian Lertxundi en la ponencia ofrecida el martes en Atxondo ante la «alarmante situación» en la que se encuentran. Ambos forman parte de la plataforma ecologista Kolore Guztietako Basoak (Bosque de todos los colores), que tiene por objeto promover un cambio significativo en la gestión forestal pública y regenerar el bosque autóctono que, consideran, «se encuentra en un estado de conservación deficiente. Necesitamos diversidad. ¿Por qué en la huerta lo entendermos al plantar diferentes tipos de hortalizas,y en el bosque, no».

La charla causó una gran expectación en Atxondo, sobre todo entre los propietarios de pequeñas masas forestales, que no ocultan su preocupación ante la expansión de la que ya se conoce como la enfermedad de la banda marrón. «Nos encontramos en una encrucijada y sería muy triste que nos echáramos en brazos de una nueva especie como el eucalipto, sin entender antes qué ha pasado con el pino». Keko Alonso recordó que desde hace varios años antes de la aparición del hongo, «ya se estaba viendo que los pinos estaban creciendo menos». El monocultivo es muy productivo a corto plazo, pero se vuelve inestable con el paso del tiempo.

A su entender, está demostrado que «la reducción de la biodiversidad disminuye la capacidad de absorción de CO2 de la atmósfera por parte de los bosques, así como la propia producción de madera. Las talas, unidas a las altas pendientes de la zona, a las lluvias intensas y al uso de maquinaria pesada, hacen que la capa orgánica del suelo se haya reducido enormemente. Una capa, fundamental para el desarrollo vegetal, puede degradarse en periodos muy breves, pero requiere de siglos para desarrollarse. Debido a todo esto no es de extrañar que, en muchas parcelas ocupadas por pinares, la última plantación se estanque en su crecimiento y acabe por sucumbir, bien por el ataque de plagas diversas o por la competencia de la flora invasora», matizó.

Ayuda de la Diputación

Para poner solución a esta situación, que desde Kolore Guztietako Basoak definen como «crítica», se ropone a entidades, empresas y asociaciones públicas la reorientación de la gestión forestal. Una apuesta más ecológica a través de dos tipos de bosques. Por un lado, se encuentra el modelo conservador, que permita la regeneración y aumento de la superficie del bosque autóctono, para poder conseguir masas conectadas de mayor tamaño y salud. Y, por otro lado, se plantea un modelo forestal que fomente la diversificación productiva, en especial que «abra la puerta a la silvicultura cercana a la naturaleza». Una silvicultura que, según apuntaron, cuenta con un gran desarrollo y demuestra «una buena rentabilidad en la producción de madera de calidad, trabajando con las especies autóctonas, superando las talas y ayudando a recuperar y conservar la biodiversidad y la fertilidad de la tierra».

Los ponentes remarcaron que están trabajando, junto con la Diputación, para lograr ayudas que permitan respaldar a los propietarios de los terrenos que quieran implementar estas dos líneas de acción.

Tanto Alonso como Lertxundi subrayaron la importancia de esta situación, que «nos afecta a todos», por lo que animaron al medio centenar de asistentes a tomar parte en la iniciativa. «Existen modelos alternativos al monocultivo de especies forestales que se están aplicando con éxito en Suiza, Eslovenia o Alemania».

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