La tercera fase del vial Urki-Hegoalde descongestionará Durango a partir de mayo

Acondicionamiento de Faustebekoa-Arripausueta donde se prevé ubicar un parking disuasorio. / E. C.
Acondicionamiento de Faustebekoa-Arripausueta donde se prevé ubicar un parking disuasorio. / E. C.

La tierra que se retira de estas obras permitirá nivelar el solar de Landako en el que se pretende ubicar otro parking disuasorio

MANUELA DÍAZ DURANGO.

La conexión entre el barrio de Tabira con la N-636 hacia Elorrio está cada vez más cerca. La tercera y penúltima fase del vial que propiciará el cierre del anillo exterior de la villa para descongestionar el tráfico en Durango estará lista para el próximo mes de mayo y supondrá una inversión de 682.525 euros -más IVA-. Las obras, adjudicadas a la empresa Gaimaz, Infraestructuras y Servicios, supondrán así mismo un giro de tuerca en la línea de trabajo del Ayuntamiento de Durango por reducir el tráfico rodado del casco urbano y permitirá habilitar un solar en la zona de Landako que a priori podría albergar un nuevo parque disuasorio en la localidad.

Después de cuatro años sin movimientos en el vial Urki-Hegoalde, el Ayuntamiento acaba de mover ficha e inició a finales de agosto las obras para la ejecución de la tercera fase que supondrá la urbanización del vial entre Okaranza y la empresa Ona Electroerosión. El precario acceso a dicha planta y al polígono industrial de Eguskitza es una demanda que lleva sobre la mesa más de una década y que pese a este nuevo empujón todavía no se tiene fecha para cerrar de manera definitiva el anillo. Faltaría una última fase que conectaría el vial con la rotonda foral de acceso al polígono Montorreta y el Garbigune. Se trataría de un punto complejo ya que, por exigencias de la Diputación, se deberá acondiconar una acera por dónde meter los servicios, un hecho que incrementa bastante el coste de licitación.

De momento, las obras que unirán Tabira con la empresa ONA y la zona industrial Eguzkitza 2 acaban de arrancar con un plazo de ejecución de nueve meses. Además de urbanizar la zona y construir el vial se incluirá alumbrado LED, bancos, arbolado y aceras.

Demanda de aparcamientos

El primer tramo de Urki-Hegoalde finalizó en marzo de 2012 con un coste de 900.000 euros y en septiembre de 2014 se dio por concluida la segunda fase que prolongaba la avenida de Tabira desde los chalés del parque Zuhatzola hasta desembocar en una rotonda y un nuevo acceso al camino de Okaranza. El desembolso de este segundo tramo fue de 1,2 millones, algo más de 300.000 euros menos de lo previsto.

En esta nueva fase la novedad recala en que las propias obras favorecerán nuevas medidas para descongestionar el tráfico en Durango. La tierra que se está retirando de la zona se está reutilizando para nivelar un solar municipal en Faustebekoa-Arripausueta que se encuentra a cota del río. Este movimiento de tierras permitirá subir a nivel de carreteta el terreno emplazado junto al gimnasio Open. Según apuntaron desde el Consistorio se trata de una zona que se proyecta destinar a un parking disuasorio que se incluiría dentro del plan de zonas de aparcamiento que se está elaborando. «Es una zona muy demanda por los conductores y en ella se aglutinan gran número de servicios sanitarios, educativos y deportivos», apuntaron fuentes municipales.

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