Tecnalia identificará la fuente de malos olores en la comarca

Durango solicita al Gobierno vasco información sobre las medidas requeridas a dos fundiciones por la emisión de benzeno

MANUELA DÍAZ DURANGO.

De aquí a seis meses, la Fundación Tecnalia Research & Innovation se encargará de identificar la fuente de los malos olores en el Duranguesado. El Ayuntamiento de Durango acaba de adjudicar por un importe de cerca de 50.000 euros más IVA a Tecnalia la elaboración de un estudio que identifique el origen y le permita definir las acciones necesarias para minimizarlos. Ayer mismo también remitió un oficio al Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco en el que se pregunta si las fundiciones implicadas en las emisiones de benceno, un hidrocarburo aromático cancerígeno, han ejecutado las medidas interpuestas por Lakua para acabar con las emisiones. El objetivo, es llevar a cabo un «seguimiento exhaustivo y continuo de la calidad del aire de Durango», explicaron en una nota de prensa ayer.

El estudio encargado a Tecnalia Research & Innovation contará con dos fases. En la primera, se recopilará información sobe los episodios de olores en la comarca durante los últimos tres años y se analizarán las cuatro campañas de medición de larga duración llevas a cabo para identificar los 78 compuestos orgánicos volátiles. Unas partículas que se duplicarán en una segunda fase hasta poder analizar hasta 172 compuestos, gracias a un servicio de avisos que activará una serie de captadores de medición situados en distintas ubicaciones de Durango. «De esta forma, se pretende acotar las posibles causas de olores al origen o los orígenes de dichos olores», explicaron. Los análisis químicos se realizarán a través del laboratorio de la Fundación Vasca de innovación e investigaciones sanitarias, BIOEF.

El estudio, que previsiblemente concluirá en octubre, redactará una propuesta de actuación en empresas y actividades, en sistemas de predicción de olores o en posibles soluciones para evitar su generación, entre otras. El objetivo, afirmaron desde el Consistorio, es «garantizar el bienestar de los durangarras».

Entretanto, el Ayuntamiento ha solicitado por segunda vez -la primera fue en marzo a través de un burofax- al departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco, información sobre las medidas concretas requeridas a las fundiciones implicadas en las emisiones de benceno, además de sobre la situación de las autorizaciones ambientales de las empresas afectadas, así como sobre otras medidas establecidas en el Plan de Acción definido por la viceconsejería.