5.000 comensales con hambre de bonito

Los ganadores del concurso./NAHIKARI CAYADO | PEDRO URRESTI
Los ganadores del concurso. / NAHIKARI CAYADO | PEDRO URRESTI

El aroma de 270 cazuelas de marmitako se extiende por todo Amorebieta, el plato fuerte de los 'Cármenes'

NAHIKARI CAYADO

Se ha convertido en el plato fuerte de los 'Cármenes' de Amorebieta. «Puede que no sea el mejor concurso de marmitako, pero no he visto nada igual en todo Euskadi. Aquí no se mide la presencia, el tiempo de cocido o el espesor del caldo. Esto es diferente», apuntaba Ignacio Otxandio, participante y jurado a un tiempo del concurso celebrado este sábado. Natural de Usansolo, pero zornotzarra de adopción, es un incondicional de la cita desde hace doce años. Su cuadrilla 'Beti pozik', compuesta por 18 miembros venidos de distintos pueblos, son uno de los 278 grupos participantes en la consolidada competición.

«Se respira un ambiente muy sano. Puedes ver cuadrillas de distintas generaciones y razas, pero todos nos llevamos bien y nunca he visto broncas», apostillaba Ignacio mientras vigilaba de reojo que todo estuviese en orden sobre la mesa. Puede que esa sea la clave de que el multitudinario concurso, que comenzó hace cuatro décadas, haya crecido vertiginosamente en los últimos diez años. «Recuerdo cuando empezamos, que apenas llegábamos a los mil participantes. Mira este año, casi 5.000, es una barbaridad».

Y es que la masiva participación ha obligado a la organización a añadir más espacios para el concurso, que convirtió este sábado todo el municipio en un gigantesco comedor al aire libre. El olor a marmitako se extendía por las calles Arraibi, San Juan, el entorno de Nafarroa y Jauregibarria, pasando por el parque Zelaieta y Harrison. La zona acondicionada de la plaza Zubiondo tuvo que ser ampliada este año, abarcando también el paseo Enrike Renteria, al otro lado del río.

Así, se mirase donde se mirase, Amorebieta era este sábado un ir y venir de cazuelas y delantales. Ignacio fue de los más madrugadores, pues ya se encontraba acondicionando su espacio desde las ocho de la mañana. «Como soy el cocinero, tengo que venir temprano para que la verdura se vaya cociendo lentamente», apuntaba. Como buen anfitrión, preparó pintxos y tentempiés para las personas que se acercaban a saludar a su mesa. «Aquí somos todos vecinos y amigos», confesaba. Atún, patata, cebolla, pimientos rojos y verdes… eran los ingredientes indispensables en la jornada de este sábado, no faltaban en ninguna de las mesas. Otxandio se mostraba tranquilo, decía que su intención no era la de ganar, aunque ya lograron hacerse con el primer puesto hace un lustro.

«¡Que no se derrame!»

Este sábado en cambio, le tocó estrenarse como juez en su municipio. Lo hizo junto a grandes expertos culinarios, como el veterano Pedro Iparragirre 'Puchades', Juantxu Larrucea, Angelillo Fernández o Sole Zaratz, así hasta nueve. El desfile de cazuelas humeantes comenzó tímidamente, aunque algo antes de que el reloj marcase las dos de la tarde las cuadrillas participantes comenzaron a apresurarse. Sabían que el plazo de entrega de las cazuelas finalizaría pronto y que debían de darse prisa para llegar a Zubiondo, donde se realizaba la entrega de premios.

Algunos caminaban deprisa, otros con más cuidado para no derramar ni una gota de lo que podría ser el primer premio. «Venimos desde la otra punta del pueblo, he tenido que hacer maravillas para que no se me cayese todo por el suelo entre tanta gente», confesaba Itxaso mientras subía cuidadosamente las escaleras hacia el escenario.

La suerte estaba echada. El jurado comenzó a catar los platos divididos por parejas. Cada una de ellas probó alrededor de 70, aunque de todos ellos sólo 16 pasaron a la fase final. «Cada año el nivel se va superando, aunque sí que es cierto que hay algunos platos que es mejor ni probarlos», desvela en tono jocoso el experimentado 'Puchades'.

El jurado subrayó que «este año no ha sido nada fácil tomar la decisión, ha estado muy reñido». Finalmente, el grupo 'Ekin eta ekin' se hizo con el primer premio que consistía en un lote de productos locales como vino, chorizo, jamón serrano, queso, lomo, además de un delantal. El segundo puesto fue para el grupo 'Perdis', mientras que el tercero fue a parar a la cuadrilla 'Etxekoak'.

«El secreto está en cocinar con amor»

La cuadrilla 'Ekin eta ekin' fue la ganadora del concurso, con el que ya se habían alzado en una ocasión anterior además de quedar terceros el año pasado. Aseguran no tener un ingrediente especial, aunque aseguran que el secreto de todo buen marmitako es «cocinar con mucho amor» y contar con productos de calidad. «Un bonito bien hermoso, aceite de oliva y verduras de la huerta es lo fundamental», deslizaron. Empezaron bien temprano, para que las verduras se guisasen lentamente. Una vez rehogadas, añadieron las patatas a la cazuela en taquitos. Llegó entonces el turno del ingrediente esencial, el bonito, que ellos preparan con la piel retirada, «sin espinas y cortado también en dados». Se añade a la cazuela, añaden un poquito de sal y listo.