Pediatría detecta una veintena de mutilaciones genitales femeninas en la zona

Junto al área municipal de Inmigración en Durango, hace seguimiento de los casos para impedir que lleven a sus hijas a sus países de origen para practicarles la ablación

MANUELA DÍAZ DURANGO.

Xxxada cuatro minutos una niña sufre de mutilación genital en el mundo, según Amnistía Internacional. Una cifra que puede sonar lejana, pero es una realidad para las mujeres en el Duranguesado. El servicio de Pediatría de Landako ha detectado una veintena de casos en la comarca. Y lo cierto es que «no son todos los que hay en realidad», señalan responsables del proyecto. En Euskadi se estima que 900 niñas menores de 15 años podrían seguir en riesgo de sufrir una mutilación genital femenina, 223 de ellas en Bilbao.

La iniciativa, puesta en marcha de manera pionera en Bilbao, llegó a Durango hace un año. Desde entonces, el servicio de Pediatría del ambulatorio de Landako, en colaboración con el área de Inmigración y el de Igualdad del Ayuntamiento, desarrolla un programa de prevención y detección de la mutilación genital femenina, por el cual, el Consistorio premió hace dos meses a Landako por su implicación en los galardones que otorga cada año con motivo del Día Internacional de la Violencia hacia las Mujeres, el 25-N.

«Es importante que se visualice esta problemática, porque es real y se sigue practicando bien por la presión social o por ser considerada una costumbre religiosa», señalaron los responsables del proyecto. El protocolo implica un seguimiento personalizado de los casos para impedir que las familias que aún mantienen esta práctica se lleven a sus hijas a su país de origen. «Llevamos tiempo haciendo consultas individuales con cada familia y estamos viendo un cambio», señalaron. Para ello, tanto pediatras como trabajadoras sociales han sido formadas para «atajar y detener a tiempo» nuevos casos, explica la responsable del área de Inmigración, Pilar Ríos.

28 países la practican

Si bien la ablación se mantiene todavía arraigada en 28 países africanos, pese a los trabajos de las organizaciones internacionales, en el Duranguesado, esta práctica se ha detectado en mujeres procedentes de países centroafricanos como Nigeria, Mali, Guinea y Guinea Bissau. Una mesa de coordinación comarcal del Duranguesado liderada por las áreas de Inmigración e Igualdad de Durango y Ermua, es la encargada de activar el protocolo que prevé como primera medida establecer acciones preventivas genéricas, por las que se iniciará un diálogo con las familias practicantes para tratar de sensibilizarlas del daño físico y moral que comporta la mutilación genital femenina. Pilar Ríos subrayó la importancia de abordar la problemática «con sumo cuidado porque puede propiciar un alejamiento y rechazo por parte de las familias».

«Lo que se intenta es hacer una actuación preventiva y que intervengan todos los profesionales en la intervención». Es por ello que el equipo que interviene cuando se detecta un caso en la comarca es multidisciplinar y supone la intervención del ámbito sanitario, social y educativo. «El resultado es que trabajen coordinadas y en red, y eso es ya una realidad a día de hoy», concluyó Ríos.

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