Padres y Madres de Abadiño urgen a habilitar espacios de ocio infantil cubiertos

Charcos en la zona de juegos del colegio de Zelaieta. / E. C.
Charcos en la zona de juegos del colegio de Zelaieta. / E. C.

Se quejan también de que bajo la zona protegida en el colegio Zelaieta debe estar con paragüas cuando llueve

NAHIKARI CAYADO ABADIÑO.

La cubierta del patio del colegio Zelaieta de Abadiño vuelve a ser el centro de las críticas de madres y padres de la localidad. «Tenemos que estar debajo con el paragüas abierto», criticaba ayer Ane Etxeandia. Cada vez que llueve y hace un poco de viento, el agua entra por todos los lados. no se puede estar», relata. Desde este colectivo reclaman también la necesidad de que el Ayuntamiento asuma su compromiso de habilitar espacios de ocio infantil a cubierto, al tiempo que consideran «muy escasas» las actividaes que se ofrecen a los menores.

Ante las quejas por el agua que entra en la cubierta del colegio Zelaieta que el portavoz de EH Bildu , Mikel Urrutia, trasladó en el último pleno, el alcalde de la localidad, José Luis Navarro, recuerda que su habilitación ya estuvo marcada de contradicciones desde un primer momento. «Al principio no querían que se construyese, luego cambiaron de criterio y la instalamos», recordó, al tiempo que hizo hincapié en que se trata de «un aterpe, no de un pablleón». Consciente de que el viento y la lluvia son un impedimento a la hora de hacer uso de ella, adelantaba que «tarde o temprano tendremos que tomar medidas para que el agua no entre cerrando un lateral, por ejemplo».

Pero para el grupo de madres y padres de Zelaieta esta no es la única cuestión a la que debe hacer frente el Ayuntamiento. Hace prácticamente un año que decidieron recoger firmas en las puertas del centro escolar de Zelaieta para reclamar la habilitación de un nuevo parque infantil cubierto en la futura zona peatonal de la plaza Ferialeko o en Txanporta, así como que se protegieran las zonas de juegos en el resto de los barrios abadiñarras.

Entre sus demandas, además, se incluía la propuesta de que se incrementaran las actividades dirigidas al público infantil. «Suelen estar bien, pero son muy escasas», señalaba Ane Etxeandia. Basan su petición en el hecho de que en 2017 había más de 600 niños censados en Abadiño, «una cantidad que va en aumento porque el pueblo está creciendo continuamente, por lo que nos parece triste que las actividades que ofrecen para niños tengan solamente 40 plazas disponibles».

Un año de espera

Recogieron 490 firmas que trasladaron al Ayuntamiento con la intención de que sus peticiones fuesen escuchadas, pero nada más lejos de la realidad. Tras recibir «largas» por parte de los responsables municipales, consiguieron reunirse con el primer edil en junio. «Nos dijo que lo de la ludoteca le parecía una buena idea, al igual que se comprometió a cubrir los columpios de los barrios, empezando por el de Matiena, antes de que terminase su legislatura y seguimos igual».

El verano quedó atrás y el invierno ha vuelto a acechar con fuerza y ante la falta de respuesta han aprovechado las redes sociales para mostrar su malestar. «Al final nos hemos decantado por hacer públicas nuestras quejas, con nombres y apellidos para que los responsables del Ayuntamiento se den por aludidos». Y así ha sido, ya que ayer mismo les han convocado a una reunión para la semana que viene. «Nos alegramos de que nos hayan hecho caso por fin, pero es una vergüenza que tengamos que llegar a este punto para que nos escuchen».