Octava adjudicación en siete años del bar de las piscinas de Durango

MANUELA DÍAZ DURANGO.

Por octava vez en los últimos siete años, la explotación de los bares de Durango Kirolak tendrá que volver a someterse a un proceso de adjudicación, tras la renuncia del adjudicatario el pasado 28 de diciembre. El Ayuntamiento está acelerando los tiempos para que el bar del polideportivo Landako II vuelva a estar en funcionamiento, mientras elabora un nuevo pliego para evitar que esta constante de renuncias -cinco en seis años- vuelva a repetirse. Según el gerente del organismo municipal, Xabier Egaña, estará en marcha antes de Semana Santa.

Los trabajos se centran ahora en redactar un pliego acorde a la nueva ley de contratos que permitirá que se adjudiquen a la oferta más adecuada, en lugar de a la más barata como hasta ahora. Esto ha motivado, en parte, que la gestión hostelera de las instalaciones deportivas se convierta en una problemática. El servicio que se adjudica de manera conjunta tanto en las piscinas al aire libre como en las de Landako, llegó a estar cerca de un año cerrado cuando en febrero de 2015 Dendak Bai renunció a su concesión por deficitario.

En el último proceso celebrado a finales de 2016, solo dos personas optaron a la explotación de ambos bares. Ya entonces, para evitar pujas sangrantes se buscó no dar tanto valor a la cláusula económica y el dinero era lo que menos puntuaba. Así, la cuota mínima volvía a ser de 600 euros anuales, IVA excluido, lo que suponía unos 50 euros al mes. Pese a todo, el adjudicatario ha renunciado a la concesión apenas dos años después .

Además de analizar adjudicaciones en otros municipios, Egaña admitió que van a llevar a cabo una labor de promoción entre los hosteleros de Durango con el fin de que puedan acceder y tener una mayor concurrencia. El pliego, que introducirán criterios de limpieza y oferta gastronómica, podría estar listo este mes.

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