El Ayuntamiento de Berriz pide al Gobierno vasco «profundizar en los detalles» sobre el nuevo centro para migrantes

Migrantes subsaharianos en Euskadi./
Migrantes subsaharianos en Euskadi.

Permitirá una estancia de entre 15 y 20 días a mujeres con hijos, embarazadas y enfermos

LUIS LÓPEZ

Hay migrantes africanos que, a su paso por Euskadi en dirección al centro y norte de Europa, necesitan un tiempo para continuar con su viaje. Son mujeres embarazadas, con hijos, solas, personas enfermas tras una navegación infernal por el Mediterráneo... Para esta gente el Gobierno vasco habilitará el albergue Olakueta, en Berriz, donde podrán pasar entre quince y veinte días. En esta instalación no sólo dormirán y comerán, sino que el objetivo es facilitarles una atención integral: desde información sobre servicios sociales, hasta asistencia a la hora de llevar a cabo la regularización de documentos o procurarles cierto equilibrio emocional tras acumular experiencias mayoritariamente traumáticas.

El Ejecutivo ya había anunciado hace unas semanas que estaba preparando un equipamiento de esta naturaleza que se ubicaría en Bizkaia, y próximo a Bilbao. Hacía falta. El motivo es que los cuatro centros de acogida temporal a migrantes en tránsito que llevan funcionando todo este verano (están en las tres capitales vascas y en Irún) únicamente proporcionan techo y cena entre tres y cinco días como máximo. Lo que se entiende como necesario para gente que está de paso.

Es verdad que la mayoría sólo se queda una noche. Pero hay otros en situación de especial vulnerabilidad que requieren no sólo de más tiempo, sino también de una atención más integral. Ese hueco, durante las últimas semanas, ha sido parcialmente cubierto por la solidaridad vecinal en Bilbao, donde primero en Atxuri, luego en Bilbao la Vieja, y ahora en Santutxu, la ciudadanía atiende a decenas de migrantes que, tras consumir su periodo en el albergue bilbaíno de la Cruz Roja, necesitan permanecer aquí un tiempo más. Algunos (alrededor de un 5%) deciden quedarse y construir una nueva vida en Euskadi.

El centro de Berriz se pondrá a funcionar «en breve», reveló ayer la viceconsejera de Políticas Sociales, Lide Amilibia, y su vocación es «prestar una atención más especializada a los colectivos más vulnerables».

El albergue Olakueta, en realidad, son tres edificios situados frente a la iglesia, comunicados por el interior, y con una capacidad total de 76 plazas, de las que serán ocupadas entre quince y veinte. Así que se trata de un inmueble versátil porque puede ser utilizado o por tres colectivos diferentes, o por uno más numeroso. En este equipamiento es donde la Fundación EDE lleva a cabo sus programas formativos con el objetivo de «fortalecer el tejido asociativo, educativo y social de Bizkaia».

La derivación de las personas que se encuentren en especial desprotección hasta aquí la realizará Cruz Roja, que es la ONG encargada de gestionar los centros actuales en las tres capitales vascas y en Irún. Sin embargo, no será ella la que tomará las riendas de la instalación de Berriz. Eso sí, lo harán «entidades sociales que, de manera habitual, ya presten servicios similares».

Menos movimiento

La apertura de este esperado recurso llega cuando el flujo de migrantes parece contenerse. La semana pasada accedieron a los dispositivos de emergencias vascos 214 personas, menos de la mitad que en la semana anterior. En lo que va de verano, desde finales de junio (cuando mejoró el tiempo en el Mediterráneo y llegó la lluvia de pateras) en Euskadi «se han prestado 3.881 atenciones».

Aunque según las previsiones del Gobierno vasco la llegada de migrantes al sur de España se mantendrá hasta octubre, todo apunta a que en septiembre el ritmo será menor, y el mes que viene únicamente se vivirán los últimos coletazos. Pese a llegar algo tarde, la consejera Beatriz Artolazabal defendía ayer en una entrevista en este periódico la conveniencia del nuevo albergue porque aún tiene servicios que prestar en las próximas semanas.

Consciente de que el asunto despierta recelos en parte de la sociedad vasca, el Ejecutivo divulgó ayer que «únicamente el 9% de las personas que han llegado al Estado han pasado por Euskadi». Según datos de Ikuspegi, en la comunidad autónoma sólo hay un 9% de población extranjera, frente al 12,9% de toda España y el 11,2% de media en la UE.

El Ayuntamiento pide una reunión para «resolver dudas»

A nadie se le escapa que buscar ubicación para acoger un centro de migrantes puede resultar una tarea bastante delicada, y por eso el Gobierno vasco está gestionando todo este asunto con sigilo. Tanto, que ayer el Ayuntamiento de Berriz, gobernado por el PNV, anunció que había solicitado una reunión con el Ejecutivo de Lakua para «profundizar en los detalles del servicio y resolver aquellas dudas que pudieran surgir al respecto». En una nota oficial hecha pública por la tarde señalaba que «será una primera toma de contacto para posteriores reuniones de coordinación». Fueron las propias fuentes municipales quienes revelaron que el lugar elegido en el pueblo para acoger a los migrantes más vulnerables es el albergue Olakueta.

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