«Hay que mimar y cuidar al pueblo de la Pasión, es insustituible»

Echarte, Iraurgi, Irigoras, Alarcón y San Antón, en la presentación. Y. RUIZ/
Echarte, Iraurgi, Irigoras, Alarcón y San Antón, en la presentación. Y. RUIZ

Asegura Egoitz Iraurgi, que interpretará el papel de Jesús y asume la dirección en una nueva etapa, que apuesta por el relevo generacional

YOLANDA RUIZ DURANGO.

La nueva junta gestora de la asociación Juan de Iciar de Durango ha apostado por el relevo generacional para la próxima puesta en escena de la Pasión. «Queremos que los jóvenes vayan tomando las riendas», manifestó Juanjo Echarte en la nueva andadura que toma esta representación para su vigésima sexta edición. Se presentó a sí mismo como «segundo de a bordo» de Egoitz Iraurgi, el joven de 29 años que asume las labores de direción y en esta ocasión interpretará, además, el papel de Jesús. Este impulsor de la recuperación de la escenificación hace 26 años expresó su deseo de que quienes «han tomado el relevo, lo vayan levantando poco a poco», en referencia a los problemas que han estado a punto de poner fin a esta Pasión que, junto a la de Balmaseda, solo se podrá ver este añ enBizkaia.

Sabedores de que «estamos dando una vuelta de tuerca para que sea sostebible», las personas que componen la nueva junta directiva se sienten satisfechas de haber conseguido la ayuda económica para hacer frente a los 50.000 euros que se precisan para la puesta en escena. «Se ha trabajado duro», admitía Susana Alarcón, que debutará en su papel de María. Esta duranguesa de 44 años, que lleva un lustro dentro de esta «gran familia», reconocía que siente «miedo a ser capaz de transmitir» en la plaza de Santa Ana. Pero la ilusión que tiene y la ayuda que le brindan las mujeres que ya han desempeñado este papel le dan fuerza para cumplir el expediente con buena nota.

Reconoce que ella es, además, una de las nuevas incorporaciones. Lo hizo hace cinco años, animada por una prima. Su esposo y su hijo mayor, que ahora cuenta con 13 años, se sumaron antes. Ella tuvo que esperar a que creciera el menor de sus hijos, de 7 años, para pasar ambos a la escena. Su familia no es una excepción, es una de las tantas que se funden en la Pasión de la villa.

Entre las familias más veteranas se encuentra la de Egoitz Iraurgi. De hecho, él ha crecido con esta puesta en escena, en la que también toman parte su ama y su aita y su hermano. La experiencia acuñada le ha animado a tomar la dirección de este «tesoro», como definió la alcaldesa, Aitziber Irigoras, en la presentacion. Labor que en esta ocasión se ve obligado a compaginar con el papel de Jesús. «Lo más importante es el pueblo. Jesús es sutituible pero al pueblo al que hay que mimar y cuidar porque a 50 personas no puedes sacar de repente», matizó Egoitz.

Primera mujer centurión

Esti San Antón, que pasará a la historia como la primera mujer que hace de centurión, agradeció la implicación de la ciudadanía de Durango. Tanto de quienes se han animado a tomar parte, que en el último ensayo «llenaban la plaza de Santa Ana», así como de todas aquellas que han colaborado con sus aportaciones económicas.

Después de dieciséis años en la Pasión, admite que el papel que le tocará interpretar entre los días 17 y 19 le «impone, porque hay que saber manejar el tono de voz». En cuanto a su interpretación, confiesa que la frase que más le cuesta pronunciar es la de 'No cabe duda, este era el hijo de Dios' en el momento en que está colgado en la cruz.

Pero lo que más satisfacción le produce es «haber echado valor» para salvar la escenificación, de la que también ha formado parte Eneko Sagardoy. El ganador del Goya al actor revelación em 2018 recuerda que fue una «experiencia asombrosa» durante los dos años que participó. «Me impactaban mucho los latigazos y que Jesús flotara en el aire», recuerda en una entrevista de la revista de La Pasión.

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