Una menor denuncia el acoso de un exhibicionista mientras hacia running en Iurreta

Protesta que organizaron varios clubes de atletismo el pasado mes de junio en Durango. / M. D.
Protesta que organizaron varios clubes de atletismo el pasado mes de junio en Durango. / M. D.

El Ayuntamiento y la asociación de mujeres Anderebide convocan una concentración de repulsa para esta tarde

MANUELA DÍAZ IURRETA.

El padre de una joven de 17 años denunció ayer ante la Ertzaintza y las redes sociales cómo un acosador seguía a su hija masturbándose en su coche cuando practicaba deporte por la concurrida zona de Neberondo en Iurreta. La denuncia sacaba ayer a la luz diversos casos ocurridos a otras mujeres en rutas de paseo de Durango, Iurreta, Abadiño y Berriz durante los últimos meses. «Es una pena que una persona no pueda hacer deporte tranquila», explicaba ayer en las redes sociales su padre, Joserra Blanco.

El acoso sufrido por la menor se produjo la tarde del lunes «al comienzo de la cuesta de San Andrés». Fue en ese momento cuando salió de un coche rojo un hombre masturbándose. «Después la ha seguido con el coche hasta que nuestra hija ha llegado corriendo a un caserío para pedir ayuda», denuncia el padre a través de las redes sociales. Advierte que ha querido denunciar lo ocurrido porque se trata de una zona muy concurrida y hay que «estar prevenidos».

Estas declaraciones han hecho saltar las alarmas en las redes sociales. Diversas personas han incorporado nuevos puntos de acoso en Berriz, el barrio San Fausto de Durango y Abadiño. Una vecina de esta última localidad admitía que el pasado mes de junio un 'Seat León' familiar azul le siguió durante su paseo habitual del sábado desde Gaztelua hasta Astola. «Me di cuenta de que un coche me seguía y cuando me giré un chico joven y fuerte estaba masturbándose mientras me miraba». Admitió que sintió miedo y salió corriendo pero que no se lo contó a nadie hasta que en Navidades, en compañía de su marido, reconoció el coche y se lo contó. «Me bajé del coche y comencé andar, poco después ya me estaba siguiendo, fue entonces cuando mi marido le pilló infraganti y lo denunciamos a la Ertzaintza».

En mayo, la Ertzaintza identificada a un hombre en Iurreta como presunto autor de un delito de exhibicionismo en la subida a Neberondo. Entonces un mínimo de cinco mujeres de Durango, de las cuales cuatro interpusieron denuncia, reconocieron haber sufrido persecuciones y acoso sexual en varias zonas de la villa y Iurreta mientras practicaban deporte. Un hecho que movilizó a la ciudadanía y a los clubes de atletismo de la zona que salieron a la calle para reprobar las agresiones. Pese a las denuncias, estos casos de violencia sexual quedan sin castigo, y se archiva como si no pasara nada ya que en Euskadi, el acoso a mujeres en forma de exhibicionismo no es considerado como un delito y solamente se sanciona como falta administrativa, salvo que se lleve a cabo hacia menores o personas con discapacidad.

En repulsa del último caso, el Ayuntamiento de Iurreta y la asociación de mujeres Anderebide han convocado una concentración de repulsa para esta tarde a las 19.00 horas en Askondo.