Maristak premia el juego en el primer día de clase

Actividad creativa en el inicio del curso en Maristak. / N. C.
Actividad creativa en el inicio del curso en Maristak. / N. C.

NAHIKARI CAYADO DURANGO.

Bajo el lema 'Soy niño déjame jugar', Maristak arrancó el curso de la manera más dinámica y activa posible. Así, el primer día de clase no fue tan duro para los 550 estudiantes que, divididos en grupos de cuatro, dieron rienda suelta a la imaginación y construyeron diferentes juegos en reconocimiento a todos esos menores que «se les arrebata su infancia, alejándolos de la diversión y la despreocupación propia de su edad para convertirlos en adultos a destiempo, realizando funciones que no están destinadas para ellos», apuntaron desde el centro.

Platos de cartón, papel de seda, vasos, gomas, pajitas, una cuerda... cualquier cosa vale para dar rienda suelta a la imaginación. Entre los trabajos presentados se pudieron ver desde los clásicos juegos de la rana, hasta unos originales y muy trabajados circuitos. «Les hemos exigido que los juegos creados sean atractivos para todas las ramas y gustos. Asimismo, les hemos pedido que no sean sexistas y que sean divertidos a la vez que participativos», matizó el director del centro, Daniel Irazola.

En Maristak llevan más de una década dando inicio al curso con una clase práctica en la que se aplica este sistema en el que trabajarán todo el año. En esta ocasión, los estudiantes participaron activamente en la visualización de los derechos de la infancia. Para Manex, Ian y Kepa, la de ayer fue una buenai niciativa «para romper el hielo y poder conocer a gente» en su primer día en el centro.

Pero también hubo ganadores. Se clasificaron las clases de segundo de Bachillerato Científico modelo D, segundo de FP Básica de Eléctricos, primero del ciclo superior de Diseño de Fabricación Mecánica y primero de ciclo medio Instalaciones eléctricas y Automáticas.

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