La Mancomunidad apuesta por incentivar el tejido empresarial

No deja caer el Polo de Competitividad tras quedarse el año pasado sin el medio millón de euros que le otorgaba el Gobierno central

MANUELA DÍAZ DURANGO.

La retirada el año pasado del medio millón de euros que concedía el Gobierno central en forma de subvención al Polo de Competitividad del Duranguesado ha sido un mazazo. Pese a todo, el organismo que trabaja por mejorar la calidad del tejido empresarial y en el que toman parte la Asociación de Empresas del Duranguesado (AED), la Mancomunidad, a través de la agencia de desarrollo Behargintza, la UPV y el centro tecnológico Azterlan-IK4, no ha cesado su actividad.

Mantiene su empeño por desarrollar grupos de trabajo que permitan la colaboración entre compañías de un mismo sector con vistas a la innovación para generar oportunidades y abrirse a los mercados. Un objetivo que secunda desde su creación hace cerca de una década y que la Mancomunidad de Durango apoya con una ayuda de 30.000 euros, que concede por segundo año consecutivo, para dinamizar el Polo de Competitividad.

El presidente de la Mancomunidad, Aitor López, recuerda que hace un año se planteó la decisión de «mantener o dejar morir» el Polo de Competitividad. El ente, sin embargo, mostró su respaldo al organismo que busca hacer más competitivas las empresas a través de la mejora en los procesos de fabricación y en los productos. «Es la manera que tenemos de trabajar directamente con las empresas, y por eso seguiremos financiando este proyecto», señaló el representante de EH Bildu.

Si bien el pasado año, la ayuda de 30.000 euros se aprobó solo con el voto de EH Bildu -el PNV y el Grupo Independiente de Abadiño (AI) se abstuvo-, este año, la subvención ha estado avalada por el grupo jeltzale, Herriaren Eskubidea y la coalición soberanista. López también adelantó que, tras las vacaciones estivales, se desarrollarán unas jornadas para informar a los alcaldes del Duranguesado sobre la realidad del Polo. Una especie de memoria en la que se informará sobre objetivos, resultados y actividades que se han desarrollado. Con esta propuesta se trata de medir los resultados del organismo que ahora más que nunca necesita de apoyo institucional.

El peso del Polo de Competitividad, que nace con la crisis en 2009, queda avalado por la figura de Azterlan, un centro de investigación con más de 30 años de experiencia, con sede en Durango y especializado en Metalurgia, el principal motor de la economía en la comarca. Azterlan se integra dentro de la Alianza Tecnológica IK4 desde hace seis años.

Desde su creación se entendió que el futuro económico de la comarca pasaba por un mayor compromiso comarcal con las actividades del Polo, el desarrollo y la implantación de nuevas tecnologías, el avance en la posición competitiva de las empresas y por convertirse en referencia internacional en alguna tecnología de fabricación o producto mediante un label comarcal.

El pasado año, el PNV quiso dar un giro de tuerca al convenio con Azterlan y el Polo. Su propuesta, que no fue aprobada, pasaba por crear un espacio que fomentara la fertilización cruzada entre empresas, la Universidad y los centros tecnológicos, impregnando esta dinámica en todos los niveles de la formación y buscando la creación de nuevas empresas de base tecnológica.

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