Lakua insta a dos fundiciones de Durango a reducir en un mes las emisiones de benceno

Concentración organizada en Durango para exigir una buena calidad del aire en la villa. / M. DÍAZ
Concentración organizada en Durango para exigir una buena calidad del aire en la villa. / M. DÍAZ

El estudio sobre la calidad del aire realizado en la villa detecta niveles de hidrocarburo inferiores al umbral legal pero persistentes

MANUELA DÍAZ DURANGO.

Aunque por debajo del umbral legal, el Gobierno vasco ha detectado trazas de benceno (hidrocarburo aromático cancerígeno) mantenidas en el tiempo en los procesos de producción de dos fundiciones de Durango. Ayer daba a conocer a través de una nota de prensa que se ha instado a sendas empresas a corregir en un mes las emisiones de uno de los veinte productos químicos más utilizados y potencialmente peligroso. También comprobarán si esta exposición está contemplada en la evaluación de riesgos de la plantilla de ambas firmas y se han reforzado las medidas de vigilancia sobre la salud de la población duranguesa. Los datos son resultado de la campaña intensiva de control del aire llevada a cabo por la viceconsejería de Medio Ambiente.

La viceconsejería de Medio Ambiente, Elena Moreno, manifesta que, «a pesar de que los niveles detectados están por debajo de los límites permitidos, se ha realizado un intenso trabajo técnico para identificar el origen y poder así actuar en la eliminación de esta emisión de un compuesto potencialmente peligroso». «Se están dado ya los pasos necesarios para una pronta solución del problema», matiza.

La alarma saltó durante los trabajos de control al detectarse «rastros de este hidrocarburo aromático y muy volátil que no tenían explicación en las actividades industriales que tienen lugar en Durango». Un compuesto que no se utiliza en este tipo de plantas y que, tras un estudio realizado en colaboración con la UPV, se determinó que se producía cuando al material utilizado en algunos moldes entraba en contacto con la colada a altas temperaturas.

Desde Lakua recalcan que los niveles de benceno detectados, tanto en el interior como en el exterior de las dos plantas, es «inferior al valor límite permitido anualmente» que es de 5 microgramos por metro cúbico de aire. Sin embargo, su presencia habitual ha llevado a la viceconsejería a poner en conocimiento de esta circunstancia a otras áreas del Gobierno vasco, como Salud Pública, Osalan e Industria, y a concertar con ellas una batería de medidas para minimizar la exposición a esta sustancia. Asimismo, la colaboración con las dos fundiciones ha sido continua durante toda la investigación y se han mantenido diversas reuniones con la Asociación de Fundidores de Euskadi, explicaron.

Medidas de vigilancia

Para corregir dichas emisiones, la viceconsejería ha hecho un requerimiento a las empresas para que, dentro de la Autorización Ambiental Integrada que disponen, presenten un plan de acción para corregir la emisión de este compuesto en el proceso de fundición. Por su parte, Osalan va a contactar con las dos firmas y con los servicios de prevención que les prestan su cobertura, para comprobar si este riesgo de exposición está contemplado en la evaluación de riesgos y, en su caso, «si está medido y controlado, y puestas en marcha las medidas preventivas, y si se realiza la vigilancia de la salud con los protocolos adecuados a los riesgos».

La Dirección de Salud Pública ha reforzado las medidas de vigilancia sobre la salud de la población, aunque también es cierto que los registros de epidemiología estudiados reflejan «niveles normales de incidencia de patologías asociadas a la inhalación de benceno, homologables a las del resto de Euskadi.

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