Juan de Iciar mira con optimismo el futuro de la Pasión de Durango

Una treintena de menores conforma la cantera que Juan de Iciar aspira a mantener. / BORJA AGUDO
Una treintena de menores conforma la cantera que Juan de Iciar aspira a mantener. / BORJA AGUDO

La nueva gestora de la asociación cultural pretende que en la próxima puesta en escena haya «más paridad»

YOLANDA RUIZ DURANGO.

La Pasión de Durango ha superado con una excelente nota su prueba de fuego para continuar formando parte de la Semana Santa vizcaína. Superados los problemas económicos, que desanimaron a la anterior junta directiva a seguir con esta representación, la vigésima sexta edición ha marcado un punto de inflexión en la asociación Juan de Iciar. «El esfuerzo ha merecido la pena», advierten desde la nueva gestora que a finales de enero, con la soga al cuello, se animó a tirar para adelante.

Con un rotundo éxito de público, que lleno las gradas los dos primeros días y a punto estuvo de hacerlo el viernes, la organización se siente cotenta de la respuesta obtenida. «Mejor de lo que esperabamos», admitía ayer Rosa García, desde la gestora. Con la miel en los labios y sin bajar la guardia, ya se ha puesto en marcha con muchísima ilusión para afrontar su vigésimo séptima puesta en escena.

La organización mira al futuro con mucha fuerza y con muchas ideas en la cabeza, que esperan materializarlas en los próximos meses. Entre ellas se encuentra la creación de una página web de la asociación, así como de una exposición de fotografías. La falta de tiempo les ha impedido llevar a cabo ambas iniciativas que ya pensaron ejecutarlas para esta edición en cuanto tomaron las riendas de Juan de Iciar a finales de enero.

«Mantener la cantera»

A la espera de hacer balance, ya tienen claro que piensan incorporar «más paridad» en las próximas ediciones». Este es uno de los objetivos que lanza tanto Rosa García como Susana Alarcón, que ha desempeñado este año el papel de María. «Algún chico podría desempeñar el papel de sirviente, siempre al cargo de mujeres», avanza Alarcón como anticipo de algunos de los cambios que se podrían ir introduciendo. De hecho, la gestora que se ha hecho cargo de la asociación Juan de Iciar ya cuenta con mayor repesentación femenina que masculina. Y Esti San Antón ha sido en la última representación la primera mujer que se ha encargado de desempeñar la figura de centurión.

En el interés de este colectivo por mantener esta tradición, que se remonta a los años 60, también se han volcado muchas personas. Hasta un nutrido grupo de alrededor de 120 personas han tomado parte en una magnífica puesta en escena, que ha optado por dar paso a la juventud en los principales papeles. El joven de 29 años Egoitz Iraurgi ha dado vida a Jesús, mientras que María ha corrido a cargo de Susana Alarcón, de 44 años.

Con una media de edad de los participantes de en torno a los 30 años, el gran reto al que se enfrenta en estos momentos la asociación Juan de Iciar es el de «mantener la cantera bonita de jóvenes de entre 12 y 16 años que tenemos para que haya relevo generacional».

Susana Alarcón reconocía que los menores de entre 8 y 12 años empiezan con muchas ganas, pero a partir de los 15 y 16 años «abandonan y es preciso que aguanten hasta los 18 para poder darles un papel». Ella se ha sentido cómoda en el primer papel que interpreta y tampoco le importaría repetir. En cualquier caso, tiene claro que los papeles los decidirá la dirección y será a finales de año.

El joven Egoitz Iraurgi, además, tomará el relevo en la dirección al veterano e impulsor de esta puesta en escena, Juanjo Etxarte. Su papel de Jesús le ha impedido poder tomar la batuta en esta última edición.

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