Iñaki Loinaz, un profeta en su tierra

Eskauriatza y Loinaz, antes de interpretar la Pasión en 2015./IGNACIO PÉREZ
Eskauriatza y Loinaz, antes de interpretar la Pasión en 2015. / IGNACIO PÉREZ

Durango se vuelca en agasajar a este vecino de la villa en su 25 aniversario como sacerdote, labor que ejerce desde hace ocho años en su villa natal

MANUELA DÍAZDURANGO.

«Sabe ganarse a la gente con su cercanía y bondad, por eso todos le quieren y quieren que les case o celebre un funeral». Iñaki Loinaz ha sabido hacerse un hueco en Durango en los ochos años que lleva como sacerdote en la unidad pastoral de la villa. Haber nacido en el barrio de Tabira sin lugar a dudas ayuda, ya que conoce a buena parte de la ciudadanía o sus familiares desde su niñez. Este domingo, fieles y religiosos quieren rendirle homenaje con motivo de sus bodas de plata y han organizado mañana a las 19.00 horas una misa en la basílica de Santa María de Uribarri, en la que además de celebrar Pentecostés, honrarán la figura de uno de los sacerdotes más emblemáticos de Durango. Iñaki Loinaz es «un profeta en su pueblo».

El padre Zabala, que recuperó las procesiones y avivó hace décadas la Iglesia en la localidad, fue su mentor en unos tiempos en los que el ambiente religioso era «más ferviente que ahora». Junto a él se ordenó el durangués Dionisio Larrañaga y un año antes Bizente Bide. Zabala le animó a ordenarse en Roma tras terminar sus estudios de Pedagogía en Deusto y en 1994 fue ordenado sacerdote junto a Dionisio. Sendos viajaron a mediados de mayo a Roma para celebrar junto a sus compañeros de promoción.

Tras varios años atendiendo una parroquia en Roma, regresó a la diócesis de Bilbao, que le destinó a Arrigorriaga, Bedia, Lemoa y desde hace ocho años a la unidad pastoral de Durango, doónde se ha ganado «los corazones de los durangueses». La escasez de vocaciones y un carácter activo mantiene su agenda a tope. Su lista de celebraciones, reuniones con grupos de catequesis, juventud, grupos de referencia y adultos suele echar humo y hace encaje de bolillos junto al bilbaíno Xabier Ezkauriatza para impartir misas en las nueve parroquias de la comarca.

Si bien Loinaz prefiere la discreción y se aleja de los halagos y conmemoraciones, sus amistades y familiares no han querido pasar por alto esta importante cita. «De él hemos aprendido mucho y da ejemplo de calidad humana en todo lo que hace», señalaron varios de sus conocidos. Carismático, de carácter cercano, amigable y de sonrisa fácil, Loinaz suele participar en todo tipo de actividades del municipio. En la puesta en escena de la Pasión viviente ha interpretado distintos personajes, como el de Herodes o de ciego.

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